El Paso. El ataque a un Walmart en un centro comercial en El Paso, en el que un hombre armado mató a 20 personas e hirió a docenas, está siendo investigado como un ataque terrorista interno, dijeron las autoridades.

Las autoridades federales están “considerando seriamente” presentar cargos por delitos de odio, comentó John F. Bash, fiscal federal para el Distrito Oeste de Texas.

Las penas podrían conllevar la pena de muerte.

“Lo estamos tratando como un caso de terrorismo interno y vamos a hacer lo que hacemos con los terroristas en este país”, dijo Bash. “Aplicar una justicia rápida y segura”.

El ataque ocurre pocas horas antes de que en Ohio ocurriera otro ataque masivo en el que murieron al menos nueve personas.

En El Paso, un testigo dijo que el atacante simplemente estaba “disparando al azar”.

Las autoridades policiales identificaron al atacante como Patrick Crusius, de 21 años.

La policía dijo que Crusius ha cooperado, pero declinó revelar los detalles.

Greg Allen, el jefe de policía de El Paso, reveló a los periodistas presentes que Crusius “básicamente no retuvo nada; se le hicieron preguntas detalladas y él las respondió”.

El tiroteo en El Paso desencadenó oleadas de enojo, tristeza y críticas contra el descontrol en la venta de armas.

Manifiesto de odio

Lo que pudo haber motivado al atacante continuaba siendo el foco de los investigadores, quienes examinaron un manifiesto publicado, al parecer por Crusius (aunque las pesquisas seguían la tarde de ayer), en línea, que incluye críticas contra los inmigrantes.

El manifiesto incluye como motivo de enojo la supuesta “invasión hispana”.

El sheriff de El Paso, Richard Wiles, quien tiene entre su ámbito de vigilancia la cárcel en la que se encuentra el presunto atacante, calificó el ataque de racista en una publicación de Facebook el sábado por la noche. “Este hombre anglo vino aquí para matar hispanos”, escribió. “Toda la nación debería de estar indignada”.

Y en menos de 24 horas...

Dayton. Un hombre armado y protegido con un escudo pegado al cuerpo abrió fuego en un bar popular, matando a nueve personas (incluyendo a una hermana del criminal) e hiriendo a 27 antes de que la policía lo matara a tiros, dijeron las autoridades.

El pistolero fue identificado como Connor Betts, de 24 años.

“Como alcaldes, éste es un día que tememos que ocurra”, dijo en una conferencia la alcaldesa de Dayton, Nan Whaley. “Ciertamente, es muy triste, y ya hemos recibido mensajes de apoyo de muchas ciudades de todo el país”.

El tiroteo ocurrió en una típica fiesta de fin de semana de verano en el distrito de Dayton en Oregon, en la cuadra 400 de East Fifth Street, donde hay una concurrida vida nocturna de bares y restaurantes.

El pistolero usó un arma calibre .223 y llevaba varios repuestos. Su intención era provocar una masacre masiva. Sin embargo, una rápida actuación policiaca lo impidió.

“Si bien éste es un día terriblemente triste para nuestra ciudad, estoy sorprendida por la rápida respuesta de la policía de Dayton, que salvó literalmente cientos de vidas”, dijo la alcaldesa, y agregó que los 26 heridos están en hospitales del área y que el gobernador Mike DeWine, con quien ella ha estado en contacto, transmitió sus condolencias a los familiares de las víctimas.

Belinda Brown, una maestra de primaria de 46 años en Dayton, mencionó a The Washington Post que su sobrina estaba sentada afuera de un restaurante cuando el tirador, vestido completamente de negro y con una máscara, sacó un arma grande y “simplemente abrió fuego”.

Los estadounideneses vivieron un fin de semana de pesadilla. (Con información de Kevin Williams y Hannah Knowles)