Ankara. Turquía amenazó con tomar represalias luego de que Washington impusiera sanciones a los ministros de Justicia y del Interior de Turquía por la detención de un pastor estadounidense, y advirtió que estas acciones podrían dañar los lazos bilaterales.

“No hay duda de que esto dañará en gran medida los esfuerzos constructivos que se están realizando para resolver los problemas entre los dos países”, dijo el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado.

“Sin demora, habrá una respuesta a esta actitud agresiva que no servirá de nada”, agregó el ministerio.

“Hacemos un llamamiento a la administración de Estados Unidos para que rechace esta decisión errónea”, apuntó.

El pastor estadounidense Andrew Brunson, quien dirigió una iglesia protestante en la ciudad de Izmir (oeste), está en el centro de una de las disputas diplomáticas más difíciles entre los dos aliados de la OTAN.

Brunson está acusado por las autoridades turcas de actividades “terroristas” y de espionaje, y fue puesto bajo arresto domiciliario hace una semana después de un año y medio de detención.

El pastor, que vive en Turquía desde hace unos 20 años, rechaza todos los cargos en su contra. Se enfrenta a una pena de hasta 35 años de prisión.

El gobierno de Estados Unidos anunció la adopción de sanciones contra dos ministros de Turquía, de Justicia, Abdulhamit Gul, y de Interior, Suleyman Soylu.

“Creemos que (Brunson) ha sido víctima de un tratamiento injusto e injustificado por parte del gobierno turco”, dijo la vocera de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

El Departamento del Tesoro estadounidense informó en un comunicado que las propiedades y activos de ambos ministros fueron confiscados. La administración Trump también prohibió a cualquier ciudadano estadounidense hacer negocios con estos funcionarios turcos.

Brunson está acusado por las autoridades turcas de haber actuado por cuenta de la red del predicador Fethullah Gulen, al que Ankara imputa la responsabilidad del fallido golpe de Estado de 2016.