Durango, México. Durante décadas, empresas agrícolas, de construcción y de jardinería de Estados Unidos recurrieron a contratar mano de obra barata a través de oleadas de inmigrantes indocumentados que cruzaban la frontera.

Los trabajadores viajaban en la época de grandes cosechas y también en el auge de la construcción. Desarrollaron su trabajo manual ganando bajos salarios que los estadounidenses no estaban dispuestos a ganar.

Para la década del 2000, más de la mitad de los trabajadores que se desempeñaban en el sector agrícola en Estados Unidos eran indocumentados, según el Departamento de Trabajo. Pero ahora, gracias a la vigilancia fronteriza, el costo elevado que cobran los contrabandistas y los cambios en los patrones de migración, la cantidad de personas que cruza ilegalmente a Estados Unidos se está acercando a su nivel más bajo en décadas.

Hay más mexicanos abandonando Estados Unidos que llegando al país. Para la Casa Blanca, eso podría representar un triunfo. Pero para la industria agrícola, el impacto es crítico. Cada año, su fuerza laboral disminuye.

Para ocupar esos puestos, los empleadores han recurrido a gestionar programas de visas temporales para reclutar trabajadores en México y Centroamérica. Desde el 2016, el número de visas agrícolas en Estados Unidos ha aumentado de 165,000 a 242,000, el cual representa un récord, según el Departamento de Trabajo.

En medio del polémico debate sobre la inmigración y la seguridad fronteriza, la fuerza laboral de Estados Unidos se está transformando de manera silenciosa, por lo que muchos empleadores no tienen más remedio que legalizar la mano de obra ilegal.

Los reclutadores que ofrecen visas de trabajo a mexicanos lo hacen viajando a pueblos remotos en México, emitiendo publicidad en estaciones de radio, usando altavoces y publicando anuncios en Facebook.

A pesar de que se propaga la idea de que los inmigrantes les quitan el trabajo a los estadounidenses, el presidente Trump ha promocionado el programa de trabajadores invitados, reconociendo la dificultad de encontrar trabajadores manuales estadounidenses.

El programa de trabajadores extranjeros temporales del país incluye una categoría para trabajos no agrícolas, conocida como visas H-2B y tienen un límite anual de 66,000.

Este año, los empleadores solicitaron 97,800 visas no agrícolas durante los primeros cinco minutos de la lotería de visas, cifra nunca antes vista.

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