Estados Unidos incluyó en una lista de actores corruptos y no democráticos a la fiscal general de Guatemala y a cinco magistrados de la Suprema Corte de El Salvador recientemente nombrados, dijo el lunes el secretario de Estado, Antony Blinken.

En el listado, según detalló el funcionario en Twitter, está también un asistente de alto nivel de la fiscal guatemalteca, María Consuelo Porras.

El anuncio se produce en medio de la creciente preocupación del gobierno estadounidense sobre los esfuerzos para hacer frente a la corrupción en ambos países centroamericanos.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, quien mantiene una tensa relación con Washington, respondió a Blinken criticando la decisión.

"Queda claro que la lista no tiene nada que ver con "corrupción", sino que es pura política e injerencia de la más bajera", dijo en su cuenta de Twitter y cuestionó que no hubiera figuras de la oposición salvadoreña ni nadie del gobierno hondureño en la lista.

"Qué raro", escribió.

Los magistrados señalados por Estados Unidos son los cinco nombrados en mayo por el Congreso salvadoreño, dominado por legisladores afines a Bukele, en un movimiento que fue visto como un intento del mandatario de acumular poder, tras la abrupta destitución de sus antecesores.

Ya con los nuevos magistrados, la Corte Suprema decidió a inicios de septiembre, en otro sorpresivo fallo, que el presidente de la nación puede cumplir dos periodos consecutivos, lo que abre la puerta a Bukele para buscar la reelección en 2024.

Poco después del anuncio de Blinken, la embajada de Estados Unidos en El Salvador dijo en un comunicado que los magistrados habían sido incluidos en la lista por haber aceptado sus cargos "en un proceso inusual y en aparente contravención a los procesos establecidos en el artículo 186 de la Constitución".

Por su parte, la fiscal de Guatemala, Porras, ha sido duramente criticada, incluyendo a Estados Unidos, por la destitución en julio del jefe de la fiscalía especial anticorrupción, FECI, Juan Francisco Sandoval, quien salió del país casi inmediatamente después de ser removido del cargo.

Sandoval, reconocido internacionalmente por su lucha contra la corrupción, ha acusado a Porras de impedirle intentar investigar los casos de corrupción con posibles vínculos con el presidente Alejandro Giammattei, quien ha negado las acusaciones.

El gobierno de Guatemala no respondió de inmediato a una consulta de Reuters sobre la decisión de Estados Unidos.