Estados Unidos anunció este jueves 6 de febrero haber "eliminado" en Yemen a Qasem al Rimi, jefe del grupo yihadista Al Qaida en la Península Arábiga, al que se han atribuido ataques antioccidentales.

"Estados Unidos realizó un operación de contraterrorismo en Yemen en la que ha conseguido eliminar a Qasem al Rimi, un fundador y el jefe del grupo Al Qaida en la Península Arábiga (AQPA)", anunció en un comunicado la Casa Blanca.

La muerte del líder yihadista "debilita aún más a el grupo Al Qaida en la Península Arábiga y al movimiento global de Al Qaida y esto nos acerca a eliminar las amenazas que estos grupos representan para nuestra seguridad nacional", agregó la Casa Blanca.

Según el Ejecutivo estadounidense, al Rimi se había unido a Al Qaida en la década de 1990, trabajando en Afganistán para  Osama bin LadenOsama bin Laden, responsable por los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.

Bajo el liderazgo de al Rimi, indicó el comunicado, AQPA ejerció "una violencia indescriptible contra civiles en Yemen y buscó perpetrar e inspirar numerosos ataques contra Estados Unidos" y sus fuerzas.

El grupo aprovechó el debilitamiento del poder central en Yemen para fortalecer su control en el sur y sureste del país devastado por la guerra desde marzo de 2015.

Atentado en Florida

El grupo Al Qaida en la Península Arábiga se había atribuido la responsabilidad de un ataque con armas de fuego a principios de diciembre en una base militar estadounidense en Pensacola, Florida, donde murieron tres personas, según un comunicado del centro de monitoreo estadounidense de sitios islámicos SITE.

"En un discurso por audio de su líder, Qasem al Rimi, AQPA se atribuyó la responsabilidad del ataque en diciembre de 2019 en la Base Aérea Naval de Pensacola", informó SITE.

La diplomacia estadounidense había duplicado en 2018 la recompensa ofrecida por la captura de al Rimi, incrementándola de 5 a 10 millones de dólares.

El líder yihadista también estuvo sujeto a sanciones del Tesoro de Estados Unidos y Naciones Unidas por su participación en un ataque mortal cerca de la embajada de los Estados Unidos en Saná, capital de Yemen.

Además, habría brindado su apoyo a un joven nigeriano que en la Navidad de 2009 intentó hacer explotar un artefacto en un vuelo Amsterdam-Detroit, escondiendo explosivos en sus calzoncillos.

Estados Unidos ha intensificado sus ataques con drones contra Al Qaida en la Península Arábiga desde la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca.

El presidente también autorizó otros ataques en el Oriente Medio, como el que mató a principios de enero en Bagdad al poderoso general iraní Qasem Soleimani, comandante de la Guardia Revolucionaria.

kg