Madrid. En medio de las tensiones políticas entre España y Cataluña, sus dirigentes se reunieron para marcar un intento de recuperar el diálogo luego del quiebre en las relaciones por el referéndum del pasado 1 de octubre en busca de la independencia de la rica región española.

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat de Cataluña, Joaquim Torra, avanzaron en el diálogo acordando trabajar en conjunto en temas sociales, económicos y en otros problemas que aquejan a los catalanes así como recuperar el diálogo institucional mediante la reactivación de comisiones bilaterales, entre las que se encuentra la comisión Bilateral entre Estado y Generalitat, paralizada desde el 2011. No obstante, el tema de la autodeterminación sigue estando en la mesa del desacuerdo.

El encuentro duró dos horas y media y se realizó en Madrid, de acuerdo con la vicepresidenta del gobierno, Carmen Calvo: “La reunión dio como resultado una buena imagen de contenido para la democracia de nuestro país”.

En su cuenta de Twitter, Pedro Sánchez escribió: “Una crisis política requiere de una solución política. Es un punto de arranque para la normalización de las relaciones”.

Por su parte, Torra describió la reunión como “larga, sincera y con un diálogo franco”. Agregó que sintió que Sánchez lo había “escuchado”.

Sin embargo, indicó que hubo profundas diferencias en relación a su propuesta de realizar un referendo legal sobre la independencia de Cataluña para poder poner fin al estancamiento político y a la situación de los políticos catalanes encarcelados por el intento de secesión.

Sánchez recordó a Torra que la autodeterminación no está permitida en la Constitución de 1978, pero ofreció desbloquear una legislación regional sobre cuestiones sociales que afectan el consumo de energía, los servicios de salud y la reducción de la pobreza, entre otras cosas. Ambas partes acordaron restablecer un foro para discutir los proyectos de infraestructura y otras inversiones, los cuales no fueron realizados por el anterior gobierno conservador, señaló Calvo.

Los dirigentes acordaron reunirse otra vez este año en Barcelona.