El Congreso español vota este miércoles la última prórroga del estado de alarma para luchar contra la pandemia, solicitada por el gobierno de Pedro Sánchez que pidió a la oposición no caer en "el veneno del odio".

El estado de alarma vigente desde mediados de marzo permitió al ejecutivo de izquierdas restringir severamente la movilidad para frenar la expansión del nuevo coronavirus que, hasta la fecha, causó más de 27,000 fallecidos.

Aunque la pandemia está en remisión, con una treintena de fallecidos en la última semana, el gobierno considera fundamental poder controlar el final del desconfinamiento por fases y regiones que pretende culminar entre los últimos días de junio y comienzos de julio.

Para entonces, deberían levantarse las restricciones a la movilidad interregional así como permitir la entrada de turistas extranjeros.

En un agrio debate parlamentario, Sánchez se aseguró el apoyo de la cámara pero se enfrentó a una dura oposición de la derecha, muy crítica con su gestión de la crisis sanitaria y con el recorte de libertades provocado por el estado de alarma.

No ha sido capaz de salvar vidas, ni ha defendido la economía, ha dejado atrás a miles de personas", le reprochó el líder del conservador Partido Popular, Pablo Casado.

Más allá fue el dirigente de la extrema derecha de Vox, Santiago Abascal, atribuyendo a la "negligencia criminal" del ejecutivo la muerte de "decenas de miles de españoles".

Ambos partidos incrementaron la presión sobre el gobierno, en minoría y necesitado de múltiples alianzas para tirar adelante las prórrogas del estado de alarma y las medidas para combatir los problemas económicos derivados de la pandemia.

Ante un escenario cada vez más polarizado, Sánchez pidió frenar la confrontación poniendo como ejemplo la situación desencadenada en los Estados Unidos por la muerte del afroamericano George Floyd.

"Lo estamos viendo en algunos lugares, señorías, señaladamente en Estados Unidos y no queremos verlo cuajar en España (...) El veneno del odio es el veneno más dañino", indicó el dirigente socialista.

Esta prórroga debería ser la última del estado de alarma decretado el 14 de marzo para aplicar un estricto confinamiento y desde mayo se inició un proceso de desescalada por fases.