Las Vegas. Al declarar que el sistema de inmigración estadounidense está fracturado, el presidente Obama pidió un proceso para permitir que millones de inmigrantes ilegales en el país soliciten su ciudadanía y advirtió que enviaría su propio proyecto de ley al Congreso si falla en avanzar con respecto a una nueva propuesta hecha por el Senado.

En su primer viaje fuera de Washington, desde el inicio de su segundo mandato, Obama agregó impulso en el Congreso a una reforma de las leyes migratorias del país, al disponer los principios para una prioridad de su segundo mandato, una que tal vez sea la más cercana a ser cumplida.

Necesitamos que el Congreso actúe con enfoque integral que finalmente se ocupe de los 11 millones de inmigrantes indocumentados que se encuentran actualmente en este país , manifestó Obama.

Ahora es el momento , repitió en varias ocasiones.

En una preparatoria pública dentro de un estado con una población que es 27% hispana, Obama delineó los pasos que los inmigrantes ilegales pueden tomar para solicitar su ciudadanía. Se deben registrar, presentar sus datos biométricos, pasar los controles de antecedentes y pagar las cuotas antes de obtener un estatus legal provisional. Luego de ganar un estatus de legalidad provisional y de aprender inglés, los inmigrantes tendrían que esperar hasta que las reservas existentes en cuanto a la inmigración sean despejadas antes de aplicar para su residencia permanente y ciudadanía.

No habrá ninguna incertidumbre sobre su capacidad para convertirse en ciudadanos estadounidenses si cumplen con estos criterios de elegibilidad , según un documento de prensa de la Casa Blanca.

Tenemos que llevar a esta economía en penumbras hacia la luz, para que todo el mundo pueda ser tomado en cuenta , indicó Obama en su discurso.

Expuso que espera que la propuesta proporcione algunos indicadores clave para los miembros del Congreso mientras elaboran el proyecto de ley .

Aunque recibió con satisfacción el recientemente anunciado plan del Senado, Obama aventuró más de éste en varios aspectos. Aseguró que el marco para la reforma migratoria integral, que fue anunciada el lunes por un grupo bipartidista de senadores, está muy alineada con los principios que he propuesto y he hecho en campaña en los últimos años .

Sin embargo, advirtió con firmeza que si los legisladores de ambos partidos son incapaces de ponerse de acuerdo en breve sobre dicha legislación: Voy a enviar un proyecto de ley basado en mis propuestas e insistiré en que voten de inmediato por éste .

De acuerdo con la propuesta que Obama hizo ayer, los niños llevados a Estados Unidos ilegalmente tendrían derecho a un proceso expedito en caso de asistir a la universidad o servir en el Ejército durante dos años como mínimo.

Obama encabeza un esfuerzo público para revisar las leyes migratorias después de un intento fallido en su primer mandato -algo que aseguró se trata de su mayor arrepentimiento- y después de que el Presidente George W. Bush intentara sin éxito reformar la política de inmigración en su segundo mandato.

Este año, los republicanos parecen estar más abiertos para reescribir las leyes migratorias del país, con las estrellas en ascenso, como el senador Marco Rubio, que las impulsan y los cambios demográficos del país que ahora pesan mucho en la fortuna política del Partido Republicano.