Riñinahue. HUMEANTES RÍOS cargados de cenizas candentes, piedras y una persistente lluvia amenazaban con desbordarse en el sur de Chile este fin de semana, mientras nubes de cenizas de un volcán que hizo erupción desde hace una semana mantuvieron cerrados los aeropuertos de buena parte de la región sur del continente.

En las poblaciones cercanas al volcán Cordón Caulle, las autoridades advirtieron que los ríos estaban a punto de desbordarse debido a las enormes cantidades de ceniza y roca volcánica que han caído sobre ellos y por las lluvias que han azotado la región austral chilena.

Se cancelaron numerosos vuelos en Chile, Brasil, Argentina y Uruguay; aunque las autoridades argentinas reabrieron el sábado los dos principales aeropuertos de Buenos Aires y Uruguay hizo lo propio con el de Montevideo, permanecían cerrados otros aeropuertos menores hacia el sur del continente; tal es el caso de la Patagonia y en destinos turísticos como Bariloche.

Las corrientes de los ríos Nilahue y Gol-Gol, cerca del volcán, aumentaron de 30 metros cúbicos por segundo a 160 metros cúbicos, según el ministro de Obras Públicas de Chile, Hernán de Solminihac.

En Bariloche se recogieron 600 camiones de volteo de ceniza del aeropuerto, pero no se logró su reapertura y permanecerá cerrado hasta el 21 de junio.