Ankara. Más de 18, 000 personas fueron despedidas en Turquía por un decreto ley publicado en el Diario Oficial, en su mayoría miembros de las fuerzas de seguridad, pero también docentes.

Según el Diario Oficial, 18,632 personas, 9,000 de ellas funcionarios de policía y 6,000 miembros de las Fuerzas Armadas, fueron despedidas en virtud del decreto publicado presentado a los medios como el último antes del probable levantamiento del Estado de emergencia este lunes.

Además, también fueron despedidos cerca de 1,000 trabajadores del ministerio de Justicia y 650 del ministerio de Enseñanza.

Aunque la mayoría de los expulsados son supuestos simpatizantes de Gülen, también se ha despedido, especialmente en la Universidad, a académicos de izquierda críticos con el gubernamental partido islamista AKP.

Decenas de miles de personas se encuentran también detenidas, muchas todavía a la espera de juicio, tras la fallida asonada. Organizaciones como Amnistía Internacional han criticado estas purgas masivas por considerarlas arbitrarias, ya que se realizan bajo acusaciones genéricas.

Este decreto ley es presentado como el último dentro del marco del Estado de emergencia, instaurado al día siguiente del golpe de Estado fallido de julio del 2016, y que ha sido prolongado sin interrupción desde entonces.

Los medios turcos afirman que las autoridades levantarán este régimen de excepción el lunes, después de que el presidente Recep Tayyip Erdogan, reelegido el 24 de junio para un nuevo mandato, preste juramento.

La supresión del Estado de emergencia fue una de las promesas de campaña de Erdogan.

Hoy entrará también en vigor el nuevo sistema presidencial, conforme a una revisión constitucional adoptada por referéndum en abril del 2017.

Bajo este nuevo sistema, el conjunto de los poderes ejecutivos están en manos del presidente, que podrá promulgar decretos presidenciales.