Ankara. El presidente Recep Tayyip Erdogan afirmó que Turquía iba a extender a otras ciudades en manos de una milicia kurda su ofensiva en el norte de Siria, al día siguiente de que las fuerzas de Ankara tomaran el control del enclave de Afrin.

“Al tomar el control de la ciudad de Afrin, dejamos atrás la etapa más importante de la operación”, llamada “Ramo de Olivo”, declaró Erdogan.

“Ahora, después (de Afrin), vamos a proseguir este proceso hasta la destrucción total de este corredor formado por Manbij, Ain al Arab (nombre árabe para Kobane), Tal Abyad, Ras al Ain y Qamishli”, declaró el mandatario en un discurso en Ankara.

Turquía califica de “corredor terrorista” el conjunto de territorios controlados por grupos kurdos en el norte de Siria e Irak, en la frontera turca.

Siria responde

El régimen sirio condenó la “ocupación turca” de la ciudad de Afrin, y reclamó la “retirada inmediata” de las tropas de Turquía presentes en Siria, según el ministerio de Relaciones Exteriores, citado por la agencia oficial Sana.

“Siria condena la ocupación turca en Afrin y sus crímenes, y reclama la retirada inmediata de las fuerzas de invasión de los territorios sirios que ocuparon”, según una misiva enviada al secretario general de la ONU y al jefe del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, citado por Sana.

Por su parte, Estados Unidos criticó a su aliado de la OTAN, Turquía, al expresar su “gran preocupación” por la toma de control del enclave de Afrin.

“Hemos expresado reiteradamente a los funcionarios turcos nuestra seria preocupación sobre la situación en Afrin”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

En Guta Oriental, al menos 15 niños y dos mujeres murieron en un bombardeo que los alcanzó en refugio en el sótano de una escuela en la ciudad de Arbin. En el conflicto bélico de Siria han muerto medio millón en siete años, así como millones de refugiados y desplazados.