Estambul. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, reprendió a Arabia Saudita por negarse a revelar el paradero del periodista del diario The Washington Post, Jamal Khashoggi.

El líder turco cuestionó con asombro la seguridad interna del Consulado de Arabia Saudita en Estambul pues imagina que los sistemas son “avanzados” por lo que tuvieron que saber qué hizo Khashoggi.

“¿Es posible que no haya sistemas de cámaras en un Consulado o en una Embajada? ¿Es posible que no existieran sistemas de cámaras en el Consulado de Arabia Saudita, donde ocurrió el incidente?, comentó Erdogan a periodistas de su país que lo acompañan a un viaje por Hungría.

Los saudíes podrían “atrapar a un pájaro o a un mosquito con los sistemas avanzados que tienen”, agregó Erdogan.

Turquía no ha publicado información oficial sobre la desaparición de Khashoggi, pero personas afines con la investigación concluyen que fue asesinado en el interior del Consulado y su cuerpo sería desmembrado para ocultar el crimen.

Ha habido varias reacciones en protesta de lo sucedido: el diario The New York Times anunció su retiro de patrocinio a una conferencia sobre inversión programada para fines de este mes en Riad.

Un grupo activista con sede en Londres, el Instituto de Derechos y Democracia de Bahréin, instó al Museo de Historia Natural de Londres a cancelar una recepción ofrecida por la Embajada de Arabia Saudita.

El presidente Trump dijo a reporteros que la Casa Blanca está observando “muy firmemente” la desaparición de Khashoggi.

Reiteró su oposición a castigar a Arabia Saudita mediante el bloqueo de la venta de armas, que tiene un valor de 110,000 millones de dólares.