Pese a que la propuesta de enviar migrantes a ciudades santuario no es la ideal, el gobierno de Donald Trump considera ese plan.

La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, dijo que es una de muchas opciones sobre la mesa. La propuesta, que fue reportada por primera vez por The Washington Post la semana pasada, ha sido rechazada dos veces en los últimos seis meses por cuestiones legales y presupuestarias, entre otras.

“Ciertamente, estamos analizando todas las opciones. La propuesta no es una solución ideal, pero si los demócratas se niegan a negociar con Trump en materia de seguridad fronteriza, la Casa Blanca está preparada para poner a algunas de esas personas en sus comunidades”, manifestó Sanders durante su aparición en Fox News Sunday.

Sanders agregó  que la idea sería repartir la cantidad de migrantes para que el peso no caiga únicamente en “una o dos comunidades fronterizas”.

El sábado por la noche, Trump escribió en su cuenta de Twitter: “Estados Unidos tiene el derecho legal absoluto de transferir a inmigrantes ilegales a ciudades santuario”.

Mientras que el presidente del Comité Judicial del Senado, Lindsey O. Graham, informó que planea introducir un nuevo paquete de reformas migratorias después de que el Senado regrese del receso.

“La legislación disuadirá a los migrantes de venir, cambiará nuestras leyes de asilo”, aseguró Graham a Sunday Morning Futures.

Fuego cruzado

La nueva medida es otro signo de la creciente frustración de Trump por su incapacidad para contener el flujo de migrantes en la frontera de Estados Unidos con México, luego de prometer una represión contra la inmigración ilegal, el tema central de su campaña del 2016.

Los demócratas calificaron la propuesta de la Casa Blanca como una maniobra política.

“El presidente no tiene derecho de gastar el dinero asignado por el Congreso para otros propósitos para enviar inmigrantes a todo el país”, aseveró el presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, Jerrold Nadler.

El presidente de la Comisión de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes, Bennie Thompson, cuestionó la legalidad de la propuesta.

“Es otra vez Trump inventando eso de la crisis en la frontera”, dijo Thompson, añadiendo que los demócratas están más que dispuestos a negociar sobre leyes de inmigración.

Según CNN y el New York Times, durante un viaje a California la semana pasada, Trump le dijo al secretario interino de Seguridad Nacional, Kevin McAleenan, que debía cerrar la frontera, y ofreció perdonarlo si se encontraba con algún problema legal resultante del cierre.