Managua. El dictador Daniel Ortega cumple este domingo 24 días sin dar la cara a los nicaragüenses, situación que levanta más de una sospecha sobre su estado de salud.

Ortega no aparece ante la ciudadanía para informar sobre el coronavirus en donde sólo hay seis casos de contagio en el país.  Fue el 12 de marzo el último día que se vio a Ortega. Lo hizo durante una reunión virtual con los presidentes de los países miembros del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), donde el tema central fue el coronavirus.

El diario La Verdad reporta que la ausencia del dictador en los funerales del diputado Jacinto Suárez, viejo amigo de Ortega, destapó toda una serie de hipótesis sobre su estado de salud.

La incapacidad para gobernar es uno de los señalamientos más escuchados entre la oposición al régimen, pero la opacidad sobre su estado de salud es parte de los riesgos de la dictadura.

“La ausencia de Ortega, combinada con una política de secretismo, causa que las personas no estén seguras de nada. Esto aumenta la ansiedad que la ciudadanía está viviendo ante este evento”, dijo a la BBC Eduardo Enríquez, jefe de Redacción del diario La Prensa, en referencia al coronavirus.

Por su parte, Dora María Téllez, exguerrillera sandinista, se preguntaba en Twitter: “¿Y Ortega? ¿Por qué no aparece para nada? Esconde la cara, su régimen es negligente e irresponsable, poniendo en peligro la vida de los nicaragüenses”.

Ortega tampoco ha informado a la Asamblea Nacional, al menos de manera oficial y pública, sobre por qué está ausente frente a una de las peores amenazas sanitarias que acechan a Nicaragua.

[email protected]