Tokio.- Una región de la isla japonesa de Kyushu fue puesta en estado de emergencia, a causa de una epidemia de fiebre aftosa que amenaza la prestigiosa raza de buey "Wagyu" y ha obligado a sacrificar más de 114,000 cabezas de ganado.

El virus, muy contagioso entre los bovinos, porcinos, caprinos y ovinos, pero raramente entre seres humanos, fue confirmado el 20 de abril, tres semanas después de que se detectara el primer caso en la prefectura de Miyazaki.

En cuanto se descubrieron los primeros casos, Japón anunció la suspensión de todas las exportaciones de carne bovina, porcina y de otros animales de pezuña partida.

Las exportaciones de "buey Wagyu" también quedaron suspendidas. Japón exporta cada año 35 toneladas de buey de Miyazaki.

La epidemia, la primera en Japón desde el año 2000, amenaza con hacer desaparecer el "buey de Miyazaki", perteneciente a la especie "Wagyu" (literalmente, buey japonés), y cuya carne es famosa por su ternura y su sabor.

El primer ministro, Yukio Hatoyama, que el lunes anunció una ayuda especial para los ganaderos de la región, reconoció que "tal vez ha habido ciertos problemas" a la hora de "impedir la propagación" de la enfermedad.

Hideo Higashikokubaru, gobernador de la prefectura de Miyazaki, decretó el estado de emergencia y advirtió que existe un riesgo de contaminación al conjunto de la isla de Kyushu.

Este martes, el número de granjas afectadas se elevaba a 126 y más de 114,000 bueyes, búfalos, cerdos y cabras habían sido sacrificados.

Para impedir que la epidemia se extienda, el gobierno japonés puso en marcha este lunes un grupo urgente de trabajo, encargado de establecer puntos en los que desinfectar los vehículos agrícolas en la prefectura de Miyazaki.