Gran Isle. EU.- El "embudo" instalado para recuperar el petróleo que fluye en el Golfo de México comenzó a producir sus efectos, anunciaron el sábado guardacostas estadounidenses, mientras que el presidente estadounidense, Barack Obama, prometió utilizar "todos los recursos" a su alcance para ayudar a los damnificados por el derrame de crudo.

Alrededor de 900.000 litros de petróleo se recuperaron el viernes gracias al "embudo" ubicado en la fuga en el fondo del Golfo, y esa cantidad aumentará, anunció el sábado el comandante de la Guardia Costera estadounidense, almirante Thad Allen.

"En el curso del primer ciclo de 24 horas", desde la instalación por parte de BP del dispositivo tendiente a recuperar el petróleo y cargarlo en un barco en la superficie, "lograron recuperar 6.000 barriles de crudo del pozo", es decir alrededor de 900.000 litros, declaró el almirante Allen durante una conferencia de prensa.

" El objetivo es continuar esta recuperación y aumentarla", para luego "comenzar a reducir la cantidad de crudo que se escapa por la válvula", explicó.

El "embudo" colocado el jueves incluye cuatro válvulas para evitar que se formen cristales en el interior del dispositivo, como fue el caso durante un primer intento de confinar la fuga. Esas válvulas, por las que sigue saliendo petróleo, deben s hundirse a 80 km de la costa de Luisiana, sufrió fracaso tras fracaso a la hora de detener el derrame.

El grupo británico afirmó el viernes que el embudo permitiría sin duda reducir la fuga a menos de 160.000 litros diarios, contra 2 a 3 millones hasta ahora.

BP prevé construir dos pozos de auxilio, que estarían operativos a mediados de agosto para detener definitivamente la fuga.

Obama promete ayuda

El presidente Barack Obama prometió este sábado en un su programa radial desde Grande Isle, en Luisiana, utilizar "todos los recursos a nuestra disposición para proteger la costa, limpiando el petróleo, haciendo pagar a BP y otras empresas por la responsabilidad de los daños, recuperando la belleza de esta región y ayudando a las trabajadores del Golfo de México a reconstruir sus empresas".

Al inicio de su tercera visita a Luisiana desde el 22 de abril, cuando se hundió la plataforma, Obama declaró estar furioso por la contaminación en el Golfo de México y acusó a BP de no tener en cuenta "las consecuencias de sus acciones".

BP " tiene obligaciones morales y legales aquí en el Golfo", dijo Obama. "Esta situación me enfurece porque demuestra que alguien no pensó en las consecuencias de sus acciones", añadió.

El presidente estadounidense debió cancelar por segunda vez un viaje previsto a Australia e Indonesia, por la magnitud del desastre.

Recordó que su gobierno ordenó a BP que pague por todas las demandas de indemnizaciones por los perjuicios de la marea negra y que ya se había enviado una factura de 69 millones de dólares por la limpieza de las costas.

Para Obama, la catástrofe se ha convertido en un grave problema que lo afectaría en las encuestas de popularidad y podría eclipsar cualquier otro logro de su gestión.

La televisión y los diarios mostraban chocantes imágenes de pelícanos y otras aves marinas empetroladas a lo largo de la costa de Luisiana.

El gigante petrolero anunció el viernes que este mes enviará un segundo pago a personas y empresas afectadas por el derrame petrolífero.

Con este segundo pago, BP calcula que habrá gastado unos 84 millones de dólares como compensación por pérdidas ocasionadas por el desastre.

El gobernador de Florida, Charlie Crist, reclamó además un pago de 100 millones de dólares a BP para proteger al llamado "estado soleado" de eventuales daños ambientales y económicos por el derrame.

Dos manchas de petróleo fueron localizadas el viernes en playas del noroeste de Florida y las autoridades intentaban determinar si provenían de la marea negra, que ya afectó seriamente a Luisiana y en menor medida a Alabama y Misisipi.

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