Washington. Linda Thomas-Greenfield, elegida por el presidente Joe Biden como embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas, prometió el día de ayer luchar contra la influencia global de China y expresó su pesar por haber pronunciado hace un par de años un discurso en un instituto financiado por Pekín.

Exdiplomática de carrera, Thomas-Greenfield dijo en su audiencia de confirmación que Estados Unidos debería devolver las cuotas que debe a las Naciones Unidas, la "mayor organización de paz de la historia", y no permitir que otras potencias llenen un vacío.

"En particular, sabemos que China está trabajando en todo el sistema de la ONU para impulsar una agenda autoritaria que se opone a los valores fundamentales de la institución: los valores estadounidenses", dijo.

"Su éxito depende de nuestra continua retirada (de instancias internacionales). Eso no sucederá bajo mi supervisión", subrayó.

En ese sentido, Thomas-Greenfield sostuvo que Estados Unidos debería pagar los atrasos en las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, estimados en alrededor de 1,300 millones de dólares.

"No pagar nuestras cuentas realmente disminuye nuestro poder y disminuye nuestro liderazgo", justificó.

Trump presionó por el cierre de todos los Institutos Confucio en el país, diciendo que equivalían a órganos de propaganda del gobierno chino.

La diplomática aseguró que pronunció el mencionado discurso por estima por la universidad, una institución históricamente negra en el estado de Georgia, y con la esperanza de que más personas de color se unieran al Servicio Exterior de Estados Unidos, no por el Instituto Confucio en sí.

"Sinceramente, desearía no haber aceptado la invitación específica. Y salí de la experiencia francamente alarmada por la forma en que el Instituto Confucio se estaba involucrando con la comunidad negra en Georgia", aseguró.

El mundo necesita liderazgo

"El mundo nos está observando de cerca", señaló el día de ayer el nuevo jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, quien prometió tranquilizar a la comunidad internacional sacudida por la administración de Donald Trump y conmocionada por la crisis política que precedió a la toma de posesión del demócrata Joe Biden.

"Nunca hemos pasado por un período como este. El presidente está decidido a salir de él lo antes posible", insistió el jefe diplomático

"Es un nuevo día para Estados Unidos, es un nuevo día para el mundo", destacó Blinken. "El mundo necesita del liderazgo estadounidense, y lo garantizamos, porque es mucho más probable que el mundo resuelva sus problemas y enfrente sus desafíos cuando Estados Unidos responde".

La comunidad internacional "quiere ver si guiaremos al mundo con el poder de nuestro ejemplo", dijo Blinken, y "sí privilegiaremos la diplomacia con nuestros aliados y socios para afrontar los grandes desafíos de nuestro tiempo”, comentó.