Quito. El embajador de Ecuador en Washington, Francisco Carrión, anunció que renunció al cargo, debido a la falta de una norma que regule los sobrevuelos antidrogas que Estados Unidos realiza en su país.

La “razón principal” de la renuncia es por estar en “desacuerdo con el programa de vuelos de vigilancia aeromarítima que ha venido realizándose sobre territorio ecuatoriano”, señaló el diplomático en un comunicado difundido a través de su cuenta de Twitter.

Señaló que los sobrevuelos, que empezaron en septiembre del 2018, se desarrollan “sin que exista, hasta la fecha, un marco normativo bilateral” en el cual se establezcan condiciones para “preservar” la soberanía de Ecuador. Carrión fue canciller entre el 2005 y el 2007.

Más temprano, el secretario de la presidencia ecuatoriana, Juan Sebastián Roldán, declaró a la prensa que el presidente Lenín Moreno pidió la renuncia de Carrión para designar a un embajador que dinamice los nexos comerciales entre Quito y Washington.

“Necesitamos tener una relación comercial más fluida y vamos a buscar una persona que tenga mayor fortaleza en términos comerciales”, dijo Roldán.

Carrión agregó que presentó su renuncia el lunes y que las relaciones comerciales con Estados Unidos “nunca han estado más activas”.

En el marco de un acuerdo entre Quito y Washington, un avión Orión P3 de EU realiza vuelos para el control del narcotráfico y pesca ilegal sobre el Pacífico ecuatoriano, usando como punto de partida la ciudad costera de Guayaquil.

El convenio también permite a la aeronave utilizar las islas Galápagos en misión de reconocimiento aeromarítimo, pero sin que pueda permanecer indefinidamente allí. Eso causó malestar entre legisladores que llamaron al ministro de Defensa a comparecer.