La campaña electoral por la presidencia de Francia transciende las fronteras del país: la propuesta del candidato socialista Franóois Hollande de renegociar el tratado fiscal europeo para incluirle un capítulo de apoyo al crecimiento alienta expectativas y hace émulos en Europa.

La polémica arrecia en el Viejo Continente respecto a las perspectivas que tendrá para la Unión Europea el resultado de la segunda vuelta de los comicios, en la que se enfrentarán el 6 de mayo próximo el socialista Franóois Hollande, favorito de los sondeos, y el presidente saliente de derecha Nicolas Sarkozy.

Hollande, que centró su campaña en la necesidad de favorecer el crecimiento para enfrentar la crisis, propone modificar el tratado fiscal incluyendo cuatro medidas, entre ellas la emisión de eurobonos para financiar proyectos de infraestructura y la creación de un impuesto a la transacciones financieras.

Las declaraciones de dirigentes europeos sobre la necesidad de fomentar el crecimiento para superar la crisis se multiplicaron en los últimos días, empezando por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, que abogó por un "pacto de crecimiento" en la zona euro como complemento del pacto fiscal.

El jefe del Eurogrupo y primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, estimó que "está claro que es necesario completar la política europea con una estrategia de crecimiento".

Aunque las propuestas difieren, aparece cada vez más la aceptación de la necesidad de crecimiento y el cuestionamiento de la política centrada exclusivamente en los ajustes, defendida sobre todo por la jefa del gobierno alemán, Angela Merkel.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y el jefe del gobierno italiano, Mario Monti, afirmaron el viernes en un comunicado conjunto que "el crecimiento debe hacerse concentrándose progresivamente en la competitividad y no aumentando los niveles de endeudamiento", en lo que parece una velada advertencia a Hollande.

El presidente de la Unión Europea, Herman Van Rompuy, anunció el jueves que planea convocar una reunión de mandatarios europeos antes de la cumbre programada a fines de junio, es decir después de la elección francesa.

Merkel reiteró el viernes su oposición categórica a una renegociación del pacto fiscal. "La problemática del crecimiento, que algunos reclaman ahora, es desde hace tiempo el segundo pilar de nuestra política junto con unas finanzas públicas sanas", afirmó.

En una entrevista publicada este sábado, Merkel reconoció, sin embargo, que se está "preparando una agenda sobre crecimiento para la Cumbre de la UE de junio".

Hollande destacó este sábado este cambio de postura de la jefa del gobierno alemán: "íQué decía (Merkel) hace unas semanas? Que no quería ni siquiera oír la palabra 'crecimiento', como muestra de lo apegada que estaba a la austeridad. Esto cambió y cambiará todavía más después de la elección" francesa del 6 de mayo, dijo Hollande.

Merkel tendrá que trabajar con Hollande si éste gana, y el candidato socialista aseguró que economistas y gobiernos de toda Europa consideran que el tratado fiscal "no basta por sí solo para enderezar la economía".

El diario español El País estimó el viernes que Merkel está ya maniobrando "para adaptarse a un giro político en Francia y Holanda", país este último donde las disensiones sobre la política de ajustes tumbaron el gobierno.

El periódico había señalado la víspera que "la rebelión contra la austeridad de Merkel crece en Europa", recordando que los capitanes de la Revolución de los Claveles portuguesa se negaron a celebrar el aniversario de la misma para denunciar la política de ajustes y que, en Italia, el ex jefe de gobierno Romano Prodi propuso también medidas en favor del crecimiento.

En cambio, el semanario británico The Economist estimó el viernes que la victoria en Francia de Hollande, al que calificó de "peligroso", sería negativa para el país y para toda Europa, y deseó que gane Sarkozy, "no tanto por sus méritos, sino para mantener fuera a Hollande".

A lo largo de la semana, la prensa alemana abordó también el tema. El diario S#ddeutsche Zeitung (centro liberal) afirmó el miércoles, bajo el título "El continente endeudado", que "Angela Merkel pierde cada vez más aliados en la zona euro a raíz de su política de austeridad" y que hay un cambio en las opiniones públicas y en los gobiernos de varios países de Europa.

"La política de rigor resquebraja Europa", escribió, por su parte, el conservador Die Welt.

En cuanto a Grecia, el país más azotado por la crisis de la zona euro, toda la prensa destacó, tras conocer los resultados de la primera vuelta de la elección francesa, "la esperanza" que significa para los griegos la posible victoria de Hollande.