Caracas. Luis Almagro es Almugre, el Grupo de Lima el cartel y Luis Lacalle Pou es Luis, Lacayo, Pou. El teniente Diosdado Cabello, ascendido a capitán por Nicolás Maduro en el 2013, aunque ya no era parte de las fuerzas militares desde 1993, es experto en disparos verbales.

Número dos de Hugo Chávez, es también el número dos de Nicolás Maduro. Actual presidente de la asamblea constituyente, Cabello se despacha a sus anchas en su programa Con el mazo dando, que transmite desde el 2014 el canal estatal Venezolana de Televisión.

En la edición número 289, del pasado 26 de febrero, en la parte inicial en la que ejerce de crítico de los medios, Cabello leyó el resumen de una información en la cual el presidente electo de Uruguay asumía la responsabilidad personal por no invitar a Nicolás Maduro a la toma de posesión del domingo 1 de marzo.

“Éste no es cancillería, no es protocolo, es mi persona que tomó la decisión”, decía una ficha pegada en una imagen ilustrativa que Cabello repite. “Aquí huele a que éste no es presidente, nada (...) como que no manda, no es Lacalle, debería ser Lacayo, Luis, Lacayo, Pou”.

Un artículo del periodista Xabier Coscojuela, director del portal TalCual, publicado en Nueva Sociedad, describe las apariciones televisivas de Cabello.

“El programa se transmite todos los miércoles y dura 5 horas. Hay música, videos con palabras de Chávez, por quien dice profesar un amor infinito, así como desmentidos a los medios de comunicación, todo con mucha agresividad y violencia verbal. El símbolo de dicho espacio es un garrote y en el programa Cabello se muestra como el más duro de los chavistas. El más radical contra la oposición. El policía malo de la película”.

Cabello, nacido en el oriental estado Monagas, que pronto cumplirá 57 años, fue parte del intento de golpe de Estado de Hugo Chávez el 4 de febrero de 1992 contra el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Estuvo 22 meses preso y luego se benefició de la amnistía concedida por el gobierno de Rafael Caldera.

En los más de 20 años en el poder del régimen chavista, Cabello pasó de ser director de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones, su primer cargo, a ocupar las posiciones más relevantes.

En el golpe contra Hugo Chávez de abril del 2002, Diosdado Cabello era vicepresidente y llegó a encargarse de la Presidencia por unas horas hasta el regreso del líder de la revolución bolivariana.