Phoenix. El gobierno de Estados Unidos planea reemplazar las barreras por un muro a lo largo de 161 kilómetros de la frontera sur en California y Arizona, incluyendo un tramo que cruza un parque nacional y un refugio de vida silvestre, de acuerdo con documentos y defensores del medio ambiente.

El Departamento de Seguridad Nacional nuevamente otorgó el martes dispensas para decenas de leyes ambientales y de otro tipo, a fin de construir más barreras en la frontera sur.

El financiamiento correrá a cargo del Departamento de Defensa, después de la declaración de emergencia que el presidente Donald Trump firmó este año, cuando el Congreso se rehusó a aprobar un mayor financiamiento para el muro.

Las nuevas divisiones se construirán en el Parque Nacional Organ Pipe Cactus, una zona de 1,336 kilómetros cuadrados, así como en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Cabeza Prieta, hogar de 275 especies. El gobierno también construirá nuevos caminos e instalará iluminación en esas zonas.

Los defensores del medio ambiente que han demandado frenar la construcción del muro dicen que este plan será perjudicial para la vida silvestre y para el hábitat en la región.

“El gobierno de Trump simplemente hizo caso omiso de las leyes ambientales y de salud pública para colocar un desastroso muro fronterizo a través de tierras protegidas”, dijo Laiken Jordahl, quien trabaja en asuntos fronterizos en el Centro de Diversidad Biológica.

El Departamento de Seguridad Nacional no respondió por el momento a la petición de comentario, pero usualmente no difunde muchos detalles de los planes de construcción.

En el Parque Nacional Organ Pipe Cactus, los cactus cubren tierras en las que alguna vez hubo narcotráfico, tanto que la mitad del parque estaba cerrado.