El exsubdirector del FBI Andrew McCabe, quien había renunciado a sus funciones en enero pero seguía siendo empleado de la policía federal de Estados Unidos, fue despedido este viernes, días antes de su planeada jubilación, algo que el círculo de Trump consideró positivo para acabar con la investigación "fraudulenta" sobre la injerencia rusa en las pasadas elecciones.

"Andrew McCabe DESPEDIDO, un gran día para los hombres y mujeres trabajadoras del FBI - Un gran día para la democracia", tuiteó el presidente Donald Trump poco después de conocerse la noticia.

"Él sabía todo sobre las mentiras y la corrupción en los más altos niveles del FBI", agregó el mandatario estadounidense.

Blanco frecuente de los ataques de Trump, McCabe respondió con fuerza y dijo que era la víctima de una "guerra" del gobierno contra el FBI y el fiscal especial que investiga la presunta injerencia rusa en las elecciones de 2016.

En el comunicado en que anunció su despido, el fiscal general, Jeff Sessions, evocó faltas profesionales por parte de McCabe.

Según el texto del departamento de Justicia, una investigación interna encontró que McCabe había divulgado información a la prensa sin autorización, y no había sido del todo honesto "en múltiples ocasiones" con el inspector general del departamento.

"El FBI espera que todo empleado adhiera a los más altos estándares de honestidad, integridad", dijo Sessions en el comunicado, asegurando que la decisión se tomó tras una "extensa y justa investigación".

Según el abogado de Trump, John Dowd, se espera que la salida del funcionario ponga fin a la investigación sobre presunta colusión entre la campaña presidencial del republicano y Rusia.

John Dowd dijo al Daily Beast el sábado que espera que el vicefiscal Rod Rosenstein siga el ejemplo de la Oficina de Responsabilidad Profesional del FBI y "ponga fin a la supuesta investigación sobre la colusión de Rusia fabricada por el jefe de McCabe, James Comey, en base a un Dossier fraudulento y corrupto ".

Pero diversas personalidades y analistas criticaron el ataque como una táctica "peligrosa" para desacreditar a la principal agencia federal, así como el trabajo de Robert Mueller, el fiscal especial que investiga la influencia rusa en las elecciones de 2016. McCabe es potencialmente un testigo clave en esa investigación.

"Aislado" 

Los detalles de la investigación del inspector general no fueron develados pero la misma tiene que ver con el manejo de la investigación del FBI en 2016 sobre la rival electoral de Trump, la demócrata Hillary Clinton.

Trump ha acusado repetidamente a McCabe y al exjefe del FBI James Comey de haber protegido a Clinton de un enjuiciamiento por el mal uso de un servidor privado de correo electrónico cuando ella era secretaria de Estado.

El presidente también dejó ver su enojo por la defensa que hizo McCabe de Comey, a quien Trump despidió en mayo de 2017 frustrado ante la investigación del FBI en marcha sobre la presunta colusión entre su campaña electoral y Moscú.

"Esta es la realidad: estoy siendo aislado y tratado de esta manera por el papel que he jugado, las decisiones que tomé y los hechos que presencié tras el despido de James Comey", reaccionó McCabe en un comunicado.

McCabe dijo que la investigación en su contra "es parte de un esfuerzo sin precedentes de la administración, dirigido por el propio presidente, para removerme de mi puesto, destruir mi reputación y posiblemente despojarme de una pensión por la que trabajé 21 años".

El despido se produce en momentos en que la Casa Blanca muestra creciente molestia por la investigación sobre la presunta colusión entre la campaña de Trump y Rusia, que es liderada por el fiscal especial Robert Mueller, también exdirector del FBI.

Mueller está investigando igualmente si Trump obstruyó la investigación al despedir a Comey, un episodio del que McCabe podría ser testigo clave.

"Guerra con el FBI" 

Trump criticaba continuamente a McCabe, acusándole de ser parcial con los demócratas, y presionaba a Session para que tomara alguna acción en su contra.

Bajo presión, McCabe anunció a finales de enero que se retiraría en marzo. Mientras tanto estaba de licencia.

Su despido, a dos días de su cumpleaños, le va a generar pérdidas económicas. Pues si dejaba el FBI después del 18 de marzo, cuando cumple 50 años, sus beneficios de retiro habrían sido mucho mejores. Pero ahora incluso el Departamento de Justicia podría negarle su pensión.

McCabe dijo que la decisión de despedirle "es parte de la actual guerra del gobierno con el FBI y los esfuerzos del fiscal especial".

El funcionario también negó los señalamientos en su contra, como el de haber hecho filtraciones a la prensa sobre la investigación a Clinton.

McCabe dirigió interinamente el FBI de mayo a agosto de 2017, luego de que Trump echara a Comey y antes del nombramiento del actual director Christopher Wray.

Los republicanos también han acusado a McCabe de parcialidad política porque su esposa Jill se postuló por los demócratas para una banca en el Senado del estado de Virginia en 2015, recibiendo apoyo financiero de ese partido.