La ONU considera que “el cambio climático amenaza claramente la paz y la seguridad internacionales. Los desastres naturales desplazan tres veces más personas que los conflictos. La salinización del agua y los cultivos pone en peligro la seguridad alimentaria. Tiene un efecto cada vez mayor en la salud pública. Las crecientes tensiones sobre los recursos y los desplazamientos de población afectan ya a todos los países”.

Incluso, el Secretario General de la organización, António Guterres, consideró que la paz es más que la simple ausencia de la guerra. La paz es respeto, tolerancia y sociedades prósperas de gente viviendo en armonía con la sociedad y el medio ambiente.

La emergencia ambiental que vive el planeta se requiere de instar a la acción contra el cambio climático precisamente por peligro que éste implica para la paz. “Lo vemos en el empeoramiento de la contaminación del aire y en las olas de calor más cada vez más frecuentes. En el alza del nivel del mar y en la desaparición de lagos. En los patrones climáticos impredecibles y en la migración forzada”, consideró Guterres.

Este escenario requiere una respuesta inmediata que incluya reforzar la reducción de riesgos contra desastres y la cultura de prevención.

“Estamos en una carrera contra el tiempo. Es urgente actuar contra el cambio climático para ganar la carrera y debemos hacerlo. Millones de personas lo piden hoy en todo el mundo”, enfatizó Guterres y agregó que es debido a esa emergencia que los líderes mundiales se congregarán el próximo lunes en la Cumbre para la Acción Climática.

Para la Cumbre, el titular de la ONU ha pedido a los participantes presentar planes concretos y ambiciosos para limitar en este siglo el aumento de la temperatura a 1.5 grados Celsius con respecto a los niveles preindustriales, para alcanzar la neutralidad de emisiones de carbón hacia 2050 y para recortar un 45% esas emisiones para 2030.

De acuerdo con los estudios científicos, alcanzar esas metas es necesario para evitar una catástrofe en el planeta.

“Para vivir en paz y construir un mundo resiliente y próspero para todos, es crucial aumentar las ambiciones y emprender acciones contra el cambio climático”, dijo Guterres.

¿Qué se puede hacer para combatir el cambio climático?

De acuerdo con el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) de todos los sectores, incluido el de la tierra y el alimentario, es el único modo de mantener el calentamiento global muy por debajo de 2 °C.

Los especialistas consideran que es urgente modificar la manera en que utilizamos la tierra para producir nuestros alimentos, impulsamos el desarrollo e integramos las actividades productivas sustentables a la conservación de los ecosistemas.

El nivel de riesgo que plantea el cambio climático depende tanto del nivel de calentamiento como de la evolución de los patrones de población, consumo, producción, desarrollo tecnológico y manejo de la tierra. A nivel global, el 23% de las emisiones de GEI provienen de la deforestación, los incendios forestales y la agricultura.

En México el sector agricultura, silvicultura y otros usos de la tierra (AFOLU, por sus siglas en inglés), cuyos principales gases de efecto invernadero contabilizados —dióxido de carbono (CO2), metano (CH4) y óxido nitroso (N2O)— emiten 102 Mt de CO2e. Sin embargo, el sector AFOLU presenta absorciones de una magnitud de 148 Mt de CO2e, resultado de las permanencias y reservorios en bosques y selvas del país, de acuerdo con datos del último Inventario Nacional de Gases y Compuestos de Efecto Invernadero (INEGyCEI). Aunque se entiende que los sistemas naturales son parte de la solución al cambio climático, se necesita velar por la protección, conservación y restauración de éstos.

Muchas acciones relacionadas con la tierra que contribuyen a la adaptación y mitigación del cambio climático, también pueden combatir la desertificación y la degradación de la tierra y garantizar la seguridad alimentaria.

El manejo sustentable de la tierra, incluyendo en manejo forestal sustentable, puede prevenir y reducir su degradación, mantener su productividad y revertir los impactos adversos del cambio climático.

La agricultura industrial, la deforestación y el aumento de fenómenos hidrometeorológicos extremos están destruyendo las tierras en las que producimos alimentos. El uso generalizado a gran escala (millones de km2) de plantaciones de árboles no nativos y monocultivos podría tener consecuencias potencialmente irreversibles para la seguridad alimentaria y la degradación de la tierra.

Todas las alternativas que limitarían el calentamiento a 1.5ºC o muy por debajo de 2°C requieren acciones de mitigación basadas en el uso de la tierra, la mayoría incluyendo diferentes acciones de reforestación, forestación y agricultura sostenible.

Numeralia

  • 43% de la población en México está en riesgo por efectos del cambio climático

Fuente: Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático

¿Sabías qué?

El Día Internacional de la Paz fue establecido en 1981 y dos décadas después, en 2001, la Asamblea General decidió unánimemente designar la jornada como una de no violencia y alto el fuego, por lo que la ONU llama en esta fecha a todos los combatientes de los conflictos del mundo a un alto el fuego.

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