San Salvador – San José.- Los salvadoreños votan este domingo para decidir si mantienen en el poder a la ex guerrilla de izquierda o si permiten el regreso de la derecha, en una jornada que transcurre en calma, con moderada afluencia de electores y bajo un fuerte despliegue de seguridad.

Sin grandes emociones en las calles, los salvadoreños eligen al sucesor de Mauricio Funes, primer presidente de izquierda en la historia del país, entre cinco candidatos, con los aspirantes del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda) y de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) como favoritos.

A mitad de la tarde la afluencia a las urnas supera el 50%; menos que el nivel de las pasadas elecciones de 2009 cuando a esa hora era del 63%, informó el presidente del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Eugenio Chicas.

"Yo hago una exhortación a que salgan de sus casas, que vengan a votar", manifestó el presidente Funes, tras votar.

Con militantes que coreaban "un paso al frente con el Frente", el postulante del FMLN, el ex comandante guerrillero y actual vicepresidente Salvador Sánchez Cerén, de 69 años, sufragó en un teatro de capital, con la promesa de formar " un gobierno abierto con la participación de diferentes sectores".

Su principal rival, el alcalde capitalino Norman Quijano, odontólogo de 67 años, celebró que sean unos "comicios tranquilos".

Los comicios se desarrollan en un ambiente político tensionado por el caso del ex presidente Francisco Flores (1999-2009), quien asesoraba la campaña de Arena y al que una comisión del Congreso investiga en relación con el paradero de 10 millones de dólares donados por Taiwán entre 2003 y 2004.

"El candidato de Arena se llama Norman Quijano, nada más", afirmó Quijano al votar, al responder a militantes del FMLN que le preguntaban dónde estaba el ex presidente Flores.

Ante el escaso transporte público en San Salvador y otras ciudades de su periferia, FMLN y ARENA pusieron a disposición de los votantes y en forma gratuita microbuses y táxis para trasladarlos a centros de sufragio.

A estas votaciones están llamados 4.9 millones de electores. Si ninguno de los candidatos obtiene el 50% más uno de los votos válidos, se realizará una segunda vuelta el 9 de marzo con los dos más votados.

En un distante tercer lugar figura el candidato de la coalición Unidad, el expresidente Antonio Saca (2004-2009), quien por la derrota electoral de 2009 fue expulsado de Arena.

ECONOMÍA E INCLUSIÓN, LOS RETOS

El nuevo mandatario deberá atender también una economía que apenas creció 1.9% en 2013, elevar la recaudación fiscal, atender la situación de las pensiones y sobre todos los niveles de pobreza (40.7% de los 6.2 millones de salvadoreños) y de subempleo del 30 por ciento.

El país, cuya economía se sustenta de las remesas de salvadoreños que viven en el exterior, tiene pocas posibilidades de contraer nuevos empréstitos, con una deuda externa que a setiembre de 2013 sumaba unos 13,800 millones de dólares, el 55.3% del PIB.

Cualquier candidato que resulte ganador deberá buscar alianzas en el Congreso de 84 escaños, que deberá renovarse en 2015.

COSTA RICA VE UNA INCIERTA ELECCIÓN

En Costa Rica, por primera vez en una encrucijada entre izquierda y derecha, vota este domingo para elegir presidente en los comicios más inciertos de su historia, con cuatro candidatos con opciones de triunfo.

"Vamos por el cambio" y "no al comunismo", se oye entre los electores, que desde las 06:00 locales acuden a los centros de votación, ondeando banderitas o vestidos con los colores de sus partidos.

Unos 3.1 millones de costarricenses están llamados a esta jornada que transcurre, con normalidad y en ambiente de fiesta, para elegir, entre trece candidatos, al sustituto de Laura Chinchilla, primera mujer en el poder en este país centroamericano, y a un Congreso de 57 diputados.

Johny Araya, alcalde capitalino por más de dos décadas, aspira a lograr para el Partido Liberación Nacional (PLN), agrupación socialdemócrata que viró a la derecha, el tercer periodo consecutivo.

"Representamos el camino seguro para esta democracia frente a experimentos comunistas", clamó el oficialista de 56 años, cuando acudió vestido de camisa verde -color del PLN- a votar a una en una escuela en el norte de la capital, rodeado por una masa de seguidores y periodistas.

Sus aspiraciones se ven seriamente amenazadas, según los sondeos, por el diputado y ecologista de 36 años José María Villalta, de la agrupación Frente Amplio (FA) que por primera vez le da a la izquierda opción de triunfo en la conservadora Costa Rica.

"Vamos a hacer un cambio para rescatar a Costa Rica", proclamó el izquierdista, tras depositar su voto en una escuela al este de San José, seguido de una multitud que coreaba: Villalta, amigo, el pueblo está contigo".

Araya dijo estar seguro de ganar en primera ronda, pero Villalta, quien empezó la jornada trotando por su barrio y comprando el pan para desayunar en familia, se mostró confiado en contar con el apoyo popular para "dar la sorpresa".

A ambos les siguen de cerca el historiador Luis Guillermo Solís, de 55 años, del Partido Acción Ciudadana (PAC, centro), y el empresario Otto Guevara (53), del Movimiento Libertario (ML, derecha).

Los principales aspirantes a la Presidencia acudieron a misa en la Catedral, salvo Villalta, que dijo no ser practicante.

"No es posible asegurar nada con certeza", advirtió a AFP el sociólogo Manuel Rojas, para quien lo más probable es una segunda ronda el 6 de abril, dada la atomización de las preferencias que hace muy difícil que alguno alcance el mínimo del 40% de los votos para ganar este domingo.

CHINCHILLA, LA MÁS IMPOPULAR

Considerado su gobierno el más impopular de los últimos 20 años, Chinchilla deja al país con un déficit fiscal de 5.4%, una deuda pública de 50% del Producto Interno Bruto (PIB) y el nada honroso primer lugar en América Latina en crecimiento de la desigualdad en 2013.

Sin mucho éxito, Araya trató de distanciarse de las críticas contra el gobierno de Chinchilla, envuelto en escándalos de corrupción, reconociendo errores y prometiendo reactivar la economía y reducir la pobreza, estancada en el 20% desde hace dos décadas.

"El PLN va a recuperar sus raíces socialdemócratas, su vocación social", declaró Araya, confiado en un voto "duro" liberacionista.

Uno de ellos, Flor de María Murillo, de 77 años, dijo a la AFP tener su "sangre liberacionalista" y no poder cambiar. "Espero que vivamos en paz y no quiero el comunismo", aseguró tras emitir su voto.

"Yo espero que gane Villalta, porque es una opción totalmente diferente para el pueblo a lo que nos ha gobernado en los últimos 50 años", dijo por su lado Franklin Chacón, un jubilado de 73 años, quien llegó a votar de traje y con bastón.

El tribunal electoral prevé dar los primeros resultados hacia las 20:00 locales del domingo, dos horas después de cerradas las urnas, pero si los dos candidatos más votados tienen una diferencia menor al 2% se realizará un conteo voto a voto.

Unos 3,500 policías, en un país sin ejército, resguardan la jornada en unos comicios en los por primera vez se vota en el exterior.

nlb