Barcelona. En una entrevista en La Vanguardia, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, quien busca ganar las elecciones generales del 28 de abril, sostuvo que el PSOE es el único partido que apuesta por el estado de las autonomías y que quiere para Cataluña lo mismo que para el resto de España —medidas sociales como revalorizar las pensiones y reforzar la autonomía—, porque “ahora mismo  reivindicar el autogobierno es reivindicar la convivencia, que es el verdadero problema de Cataluña”.

Sánchez confiesa que se esperaba que la campaña fuera agresiva y se queja de que la derecha “no tiene argumentos, lo único que proyecta son mentiras, insultos y crispación (...) En el 28A tiene que haber un reproche a esas formaciones que han reducido la política al exabrupto y a la tensión permanente”.

Considera que hay “un riesgo cierto” de que las derechas sumen y, sobre (el partido) Ciudadanos, señala que tiene que creer a Albert Rivera cuando habla del cordón sanitario al PSOE y lamenta que “aunque Cs pudo haber sido otra cosa distinta, se ha convertido en la tercera pata de la derecha”, algo que cree que “muchos de sus electores no comparten”.

Sánchez dijo que el independentismo “ya tiene el reproche político del socialismo, porque lo que hace es fracturar la convivencia (...) Cuestión distinta son las consecuencias penales o judiciales que se puedan derivar de lo acontecido” en el otoño del 2017.

Debates

Pedro liberó la jornada de este domingo para preparar los debates televisivos que tendrán lugar hoy y mañana, que mantendrá con los líderes de la oposición y que marcarán el final de esta campaña electoral.

El líder socialista, según fuentes de su entorno, lleva tiempo preparando el debate porque tenía claro que su estrategia en esta campaña pasa también por ese momento. Si bien en el PSOE contemplaban sólo uno y a cinco, creen que dos debates no supondrán desgaste para el presidente pese al riesgo al que se expone.

Sánchez lleva todo el día repasando con su jefe de Gabinete, Ivan Redondo, las fichas que le ha hecho un amplio equipo. Los afrontan como dos “debates diferenciados” y, “más que un ida y vuelta”, como una “doble vuelta”, aclaran.

Durante una semana, el único tema de la campaña fue el debate.