El Cairo. Egipto anunció ayer la ratificación de una nueva Constitución respaldada por los islamistas, -una medida que muchos egipcios esperan- pondrá fin a semanas de amarga agitación política.

La Alta Comisión Electoral del país declaró la aprobación oficial de la carta magna en una rueda de prensa ayer por la noche en El Cairo. Casi 64% de los 17 millones de egipcios que votaron en el referéndum nacional aprobó el documento.

La nueva Constitución sustituye oficialmente la carta magna de 1971, que fue escrita bajo el régimen militar de Anwar Sadat y permaneció vigente hasta después de la revuelta popular que derrocó al sucesor de Sadat, Hosni Mubarak, en febrero del 2011.

La adopción de la nueva constitución significa una victoria para el presidente electo de Egipto, Mohamed Morsi, y sus aliados islamistas, después de meses de un conflicto político que vio enfrentamientos entre los islamistas y una amplia pero dispareja oposición integrada por liberales, laicos y partidarios del antiguo régimen.

Protestas en ambos lados generadas por el equilibrio del poder en el nuevo Egipto y el carácter religioso de sus estatutos rectores, a veces, degeneró en violencia.

Los críticos de la nueva carta magna aseguran que profundizará la influencia de la ley islámica, mientras falla en proteger los derechos de las mujeres y los grupos minoritarios.