EL CAIRO.- Miles de admiradores y la cúpula militar de Egipto se reunieron el sábado en el funeral del ex jefe de inteligencia del país Omar Suleiman, una figura clave del depuesto régimen de Hosni Mubarak que murió esta semana en un hospital de Estados Unidos.

Los simpatizantes de Suleiman gritaban consignas como "Dios es bueno" y "en el nombre de Dios", mientras su ataúd era cargado sobre un carruaje con caballos tras una ceremonia en la mezquita Al Rashdan en el distrito de Heliopolis en El Cairo.

Algunos gritaban arengas contra los Hermanos Musulmanes, el partido del recién electo presidente Mohamed Mursi y contra el cual los servicios de inteligencia de Egipto lucharon durante años.

Suleiman, de 76 años, fue el último segundo al mando del derrocado presidente Mubarak y uno de sus asesores más confiables.

Suleiman, saltó brevemente a primer plano cuando fue designado vicepresidente días antes de que Mubarak fuera derrocado en una revuelta popular el año pasado.

Mursi, que pasó cerca de seis meses en prisión durante el ejercicio de Suleiman como jefe de inteligencia, no asistió al funeral pero envió un alto asesor, el brigadier general Abdul-Monem Foda, en su representación.

El mariscal de campo Hussein Tantawi, jefe del consejo militar gobernante de Egipto, asistió al funeral junto con otros miembros del consejo.

Suleiman, que hizo cumplir el régimen de Hosni Mubarak, simbolizó el sistema autocrático y respaldado por militares que dominó gran parte del mundo árabe por casi 50 años y que comenzó a enfrentar revueltas populares a fines del 2010 y en el 2011.

También fue un hombre clave en la rendición de los combatientes egipcios en Irak y Afganistán, en el que Estados Unidos entregó prisioneros a Egipto para someterlos a interrogación. Grupos de derechos dijeron que Suleiman estuvo involucrado en la tortura generalizada de los detenidos.

Rodeado de decenas de policías y funcionarios militares y de varios miles de espectadores, una carroza tirada por caballos portó su urna mientras una banda militar entonaba la marcha fúnebre de Chopin.

El ex jefe de la inteligencia egipcia murió el jueves debido a complicaciones por el mal de la amiloidosis, una enfermedad que afecta a varios órganos incluyendo el corazón y los riñones, tres días después de que fuera sometido a tratamiento, dijo un comunicado de la Clínica de Cleveland.