El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, prometió durante las conversaciones de este martes respetar los principios "democráticos" durante el estado de excepción contra el narcotráfico en su país, dijo el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken.

Las operaciones deben estar "muy centradas en lo que quieren lograr y tener una duración finita y, por supuesto, seguir y proceder de manera que defiendan los valores democráticos", afirmó Blinken a los periodistas tras dialogar con Lasso en la casa de gobierno en Quito.

Lasso "me aseguró que su gobierno está comprometido en mantener todos esos estándares, que son tan importantes para el pueblo ecuatoriano", agregó Blinken, quien realiza su primera gira por Sudamérica, que incluye también una visita de dos días a Bogotá desde este miércoles.

El mandatario ecuatoriano, un exbanquero de derecha que asumió en mayo, decretó el lunes el estado de excepción en todo el país por 60 días ante una "grave conmoción interna" por los altos índices de violencia por efecto del narcotráfico.

Bajo esa medida, Lasso ordenó el despliegue "inmediato" de los militares para que apoyen a policías en las calles para patrullajes y requisas, aunque se abstuvo de restringir libertades como las de protesta o reunión.

Ecuador, ubicado entre Colombia y Perú -los principales productores mundiales de cocaína junto a Bolivia-, es utilizado como bodega y para el envío de drogas a Estados Unidos y Europa.

Los decomisos de droga entre enero y octubre de 2021 alcanzaron el récord anual de 147 toneladas contra 128 toneladas de 2020, mientras que los homicidios intencionales subieron a casi 1.900 (once por cada 100,000 habitantes) frente a cerca de 1.400 el periodo anterior, según cifras oficiales.

Lasso también afronta un descontento social por el alza gradual de precios de combustibles, un tema que en el pasado ha generado protestas duramente reprimidas.