El primer ministro británico, David Cameron, y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se reunirán este fin de semana para trabajar a favor de la consolidación fiscal en la cumbre de líderes del G20.

El propósito, según una conversación telefónica entre ambos líderes, es apuntalar el crecimiento económico, creando un consenso de política fiscal.

Este será el primer encuentro entre estos dos líderes, y podría servir para disminuir las tensiones entre el Reino Unido y Gran Bretaña, con el derrame de petróleo de BP.

También discutirán temas que incluyan la estrategia en Afganistán y Pakistán, así como la importancia de una acción rápida de la Unión Europea para reanudar el Programa de Seguimiento de las Finanzas del Terrorismo.

El Reino Unido reveló el martes un plan para aumentar los impuestos y reducir sus gastos, de manera de reducir su déficit de presupuesto récord a 1% del PIB en cinco años, a pesar de la advertencia de Obama sobre los peligros de retirar el estímulo económico.

APR