La secretaria de Estado Hillary Clinton dijo que la muerte del embajador estadounidense en Libia y otros tres funcionarios norteamericanos por parte de un "salvaje pero pequeño grupo" debería "sacudir la conciencia de la gente" en el mundo.

Al rendir honores al embajador Chris Stevens y sus colaboradores muertos en el ataque a la misión estadounidense en Bengasi, Clinton prometió que Estados Unidos no abandonará a Libia cuando esa nación trata de construir un nuevo futuro.

"Este es un ataque que debe sacudir la conciencia de gente de todas las creencias en el mundo", dijo Clinton en una sombría declaración en el departamento de Estado.

"Condenamos en los términos más enérgicos este acto de violencia sin sentido y expresamos nuestras condolencias a los familiares, amigos y colegas de aquéllos a quienes hemos perdido", agregó.

La jefa de la diplomacia estadounidense alabó el trabajo de Stevens, quien había sido nombrado embajador en Libia en mayo pasado, luego del derrocamiento del exdictador Muamar Gadafi.

Clinton subrayó que "en medio de la pena, debemos tener claro que este fue un ataque realizado por un pequeño y salvaje grupo. No por la gente o el gobierno de Libia", agregando que Stevens y sus colaboradores habían sido recibidos cordialmente en Libia como "amigos y socios".

Destacó además que durante el ataque del martes, grupos de libios lucharon para defender la sede diplomática y algunos de ellos fueron heridos. Otros llevaron a Steven al hospital y "ayudaron a rescatar y poner a otros estadounidenses a salvo".

"La amistad entre nuestros países, nacida de una lucha común, no será otra baja de este ataque", dijo Clinton, prometiendo que los responsables del ataque serán llevados ante la justicia.

"Una Libia libre y estable favorece los intereses y la seguridad de Estados Unidos, por lo que no la abandonaremos", concluyó.

mac/ apr