Estados Unidos impuso sanciones este viernes contra empresarios, compañías y funcionarios rusos, apuntando a asociados del presidente Vladimir Putin en una de las iniciativas más agresivas de Washington para castigar a Moscú por varias actividades.

La decisión, adoptada bajo presión del Congreso, congela los activos en Estados Unidos de "oligarcas" como el empresario del aluminio Oleg Deripaska y el legislador Suleiman Kerimov, cuya familia controla el mayor productor de oro de Rusia, Polyus .

Es probable que las sanciones del Departamento del Tesoro a siete oligarcas rusos y 12 compañías que poseen o controlan, además de 17 altos funcionarios gubernamentales rusos, compliquen las esperanzas del presidente Donald Trump de mantener buenas relaciones con Putin.

"El gobierno ruso participa en actividades malignas como la ocupación de Crimea y la instigación de la violencia en el este de Ucrania, el suministro de material y armas al régimen de Assad mientras bombardea a sus propios civiles, el intento de subvertir a las democracias occidentales y sus ciberactividades maliciosas", dijo el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin.

El legislador ruso Konstantin Kosachev, presidente del Comité de Asuntos Internacionales de la Cámara alta del Parlamento ruso, afirmó que las sanciones carecen de base, reportó la agencia de noticias Interfax.

Las sanciones podrían dañar potencialmente a la economía rusa, sobre todo a los sectores financiero y energético, y forman parte de los esfuerzos de Washington para que Rusia responda por la supuesta interferencia la elección presidencial de 2016, acusación que Moscú niega.

Trump ha sido objeto de duras críticas -incluso de sus correligionarios republicanos- por hacer muy poco para castigar a Rusia por su injerencia electoral, la agresión en Ucrania y su apoyo al presidente Bashar al-Assad en la guerra en Siria.

El mandatario irritó a muchos miembros del Congreso por negarse durante meses a implementar las sanciones contra Rusia que fueron aprobadas de manera casi unánime por los legisladores el año pasado. Pero la presión sobre Washington para que actúe contra Moscú creció en los últimos tiempos tras una serie de disputas que recuerdan a la Guerra Fría.

erp