Washington. El gobierno del presidente Donald Trump anunció la cancelación del Programa de Estatus de Protección Temporal (TPS, por su sigla en inglés) para los cerca de 60,000 inmigrantes haitianos, quienes sólo podrán permanecer en el país otros 18 meses.

El Departamento de Seguridad Interna (DHS, por su sigla en inglés) señaló que la decisión pone fin al programa, activado a raíz del terremoto que azotó la isla en el 2010 y que dejó más de 200,000 muertos.

“La secretaria en funciones Elaine Duke determinó que las condiciones extraordinarias, pero temporales, causadas por el sismo del 2010, no existen más”, señaló el DHS.

A menos que los inmigrantes haitianos tengan alguna ruta alternativa para regularizar su situación legal en Estados Unidos, deberán salir del país el 22 de julio del 2019.

Se trata de una nueva acción de la administración Donald Trump contra beneficiarios del TPS, que llegaron lo mismo de África que de países centroamericanos afectados por la guerra civil o desastres naturales.

El DHS ya había cancelado el TPS para 2,500 nicaragüenses que deberán salir del país en enero del 2019, y lo había extendido sólo por seis meses para 86,000 hondureños, hasta julio del 2018, sin que haya en este caso una determinación final por parte del gobierno.

Funcionarios del DHS denunciaron en su momento que el jefe del gabinete del presidente Trump, el general John Kelly, había presionado a Duke para anunciar una cancelación del TPS para los hondureños.

La mayoría de los inmigrantes haitianos beneficiarios del TPS se asentaron en la zona de Miami y se han mantenido activos para buscar una solución permanente.

Aunque las administración del expresidente Barack Obama extendió los programas regularmente, el gobierno de Trump ha asumido una postura más restrictiva en materia migratoria.

La legisladora republicana de Florida, Ileana Ros-Lehtinen, urgió esta noche a sus colegas en el Congreso a aprobar una legislación que proteja a los beneficiarios del TPS, miles de los cuales tienen hijos que son ciudadanos estadounidenses.

“Yo viajé a Haití tras el terremoto del 2010 y después del huracán Matthew en el 2016 y puedo testificar personalmente que Haití no está preparada para acoger a casi 60,000 beneficiarios del TPS bajo estas condiciones difíciles y duras”, señaló.