Kabul. Tras seis días de conversaciones maratónicas en Qatar, funcionarios estadounidenses y talibanes se han acercado a un acuerdo que cumple una demanda clave de los terroristas sobre el retiro de las tropas de Estados Unidos, a cambio de un compromiso para que Afganistán no vuelva a convertirse en un santuario de grupos terroristas, lo que llevó al presidente afgano Ashraf Ghani a llamar a los insurgentes a “iniciar conversaciones serias” con su gobierno y alcanzar una paz rápida.

Hasta ahora el gobierno de Ghani ha sido excluido de las conversaciones debido a que los insurgentes consideran al gobierno como una marioneta de Washington.

Ghani advirtió que un acuerdo sin la participación de los afganos podría llevar al tipo de conflicto civil caótico que siguió al retiro de las tropas soviéticas de Afganistán en 1989.

Las conversaciones de Estados Unidos con los talibanes apuntan a terminar con más de 17 años de participación estadounidense en las cuatro décadas de guerra casi continua en Afganistán.

En un discurso televisado desde el palacio presidencial en Kabul, Ghani aseguró a los afganos que no aceptaría ningún acuerdo que menoscabe los derechos y la unidad de la nación, luego de reunirse con el enviado especial de Estados Unidos para la reconciliación en Afganistán, Zalmay Khalilzad.

Khalilzad dijo a The New York Times que funcionarios estadounidenses y talibanes acordaron en principio dos elementos clave para un eventual acuerdo: que los insurgentes garantizarían que Afganistán no vuelva a convertirse en el futuro en una plataforma internacional para grupos e individuos terroristas. Sin embargo, sostuvo que el retiro de tropas de Estados Unidos aún depende de la aceptación por parte de los talibanes de un alto al fuego y un compromiso por su parte para negociar un acuerdo de paz con el régimen proocidental de Ashraf Ghani.

Ghani, quien se reunió con Khalilzad en Kabul, comunicó a los afganos en su discurso que no se firmarían acuerdos sin la plena participación de su gobierno.