Santa María. El propietario de un club nocturno en el sur de Brasil, donde más de 230 personas murieron en un incendio la semana pasada, culpó a todo el país , así como a los arquitectos e inspectores encargados de asegurarse de que el edificio fuera seguro, afirmó ayer su abogado.

El abogado Jader Marques expuso que su cliente, Elissandro Spohr, se arrepintió de haber nacido , debido a su dolor por el siniestro, pero aun así aseguró que la tragedia del domingo se debió a una sucesión de errores cometidos por todo el país .

La policía que investiga el incendio anunció que éste probablemente comenzó cuando una banda de música presentándose en el club nocturno Kiss, en la ciudad universitaria de Santa María, encendió una bengala que prendió la espuma de insonorización inflamable en el techo del local. Ese error inicial se vio agravado por la falta casi total de infraestructura de emergencia, tal como alarmas de incendios o sistemas de rociadores, indicó la policía. El club también tenía solamente una puerta funcional y un extintor defectuoso.

A principios de esta semana, la policía detuvo a Spohr, copropietario del club y a dos integrantes del grupo musical. Spohr se recupera de una infección respiratoria y se dice que sufre de depresión bajo la custodia policial.

Lilian Caus, uno de los oficiales que vigilan a Spohr, indicó que el martes éste hizo un gesto suicida al tomar la manguera de la ducha y atarla a una ventana del baño.

Por la forma en que la manguera fue atada, parecía que quería usarla para colgarse del cuello, pero ni siquiera la usó , afirmó Caus.