Donald Trump volvió a enfrentarse y descalificar a periodistas el miércoles en una conferencia de prensa posterior a las elecciones de mitad de mandato, en la que se ensañó especialmente con el corresponsal de CNN en la Casa Blanca.

Trump reaccionó a un intercambio con el periodista Jim Acosta sobre el tema de la caravana de migrantes que avanza hacia la frontera de Estados Unidos proveniente de Centroamérica.

Cuando Acosta le preguntó si había "demonizado a los migrantes" durante la campaña para las elecciones, Trump respondió: "No, quiero que entren al país. Pero tienen que ingresar legalmente".

Pero Acosta insistió: "Están a cientos de millas de distancia. Eso no es una invasión", dijo, usando la palabra con la que Trump había definido la ola de migrantes.

Trump reaccionó de manera tajante. "Honestamente, creo que deberías dejarme dirigir el país. Diriges CNN, y si lo hicieras bien, tu raiting sería más alto", dijo Trump.

Enojado con Acosta, le dijo: "Ya es suficiente, baja el micrófono", y se alejó del atril, a lo que siguió un forcejeo entre Acosta y una asistente para recuperar el micrófono.

El periodista de la CNN, quien ya había sufrido la ira del magnate, se rehusó a cumplir su orden de entregar el micrófono y sentarse, y siguió interrogándolo sobre su visión.

"La CNN debería avergonzarse de tenerte trabajando para ellos, eres grosero y una persona horrible", le dijo el presidente.

Antes de la siguiente pregunta, el periodista de NBC Peter Alexander defendió a Acosta diciendo que era un "reportero diligente", por lo que se ganó la ira de Trump.

"Tampoco soy tu fan. Para ser honesto, no eres el mejor", le dijo el mandatario a Alexander, y volvió a dirigirse a Acosta. "Cuando informas noticias falsas, lo que CNN hace mucho, eres el enemigo del pueblo", le increpó.

En el curso de la conferencia de prensa, Trump también silenció a otra periodista de CNN, April Ryan, cuando trataba de hacerle una pregunta sin el micrófono.

En un comunicado, la cadena consideró que "los ataques de este presidente a la prensa han ido demasiado lejos". "No son sólo peligrosos, son preocupantemente antiestadounidenses", señaló CNN, que expresó su apoyo a Acosta y a "periodistas de todos lados".

Tras los enfrentamientos con los representantes de los canales de televisión, el presidente acusó a una periodista negra de ser "racista" por haber sido interrogado sobre su retórica "nacionalista" que alentó a los supremacistas blancos, antes de llamar irónicamente a otra reportera "belleza".

"Tengo una cobertura (de los medios) muy inexacta", dijo Trump. "Podría hacer algo fantástico, y ellos (los periodistas) harían algo malo", se quejó.

Al final de la conferencia de prensa que duró casi una hora y media, dijo que esperaba que "el tono pueda mejorar (con la prensa), pero (eso) comienza con los medios".