Nueva York. EL EXTITULAR del Fondo Monetario Internacional, Dominique Strauss-Kahn, se declaró inocente de acusaciones de que atacó sexualmente a una recamarera en un hotel de Manhattan.

En su primera comparecencia ante el juzgado desde que fue liberado bajo fianza de 6 millones de dólares, Strauss-Kahn, acompañado de su esposa e hija, respondió a los cargos de la fiscalía que incluyen intento de violación, abuso sexual, un acto sexual criminal, privación ilegal de la libertad y manipulación forzada.

De ser encontrado culpable, enfrentaría hasta 25 años de prisión. Aunque los fiscales aseguran que la evidencia y pruebas contra el economista han aumentado día con día, los abogados de la defensa afirman que han reunido información que dañará la credibilidad de la recamarera.

La comparecencia del lunes fue el más reciente episodio de un escándalo que ha desatado un furor internacional en los medios, ha generado un caos interno en el FMI y ha puesto en riesgo los esfuerzos del organismo por estabilizar la crisis de deuda en Europa.

El arresto de Strauss-Kahn fue el 14 de mayo, actualmente se encuentra bajo arresto domiciliario en un departamento de Manhattan y ha servido para mostrar los contrastes entre las vidas de la parte acusadora y del acusado, una modesta recamarera y uno de los hombres más poderosos del mundo.