El disidente chino Fang Lizhi, que se refugió durante un año en la embajada de Washington en Pekín tras la masacre de Tienanmen, falleció en Estados Unidos, anunció el sábado Wang Dan, uno de los dirigentes de aquel movimiento estudiantil de 1989.

Astrofísico reconocido internacionalmente, Fang Lizhi -apodado el "Sajarov chino"- había sido relevado de sus funciones universitarias en China debido a su lucha en favor de la democracia y los derechos humanos, apoyando las manifestaciones de Tienamen, y se había exiliado en Estados Unidos en 1990.

En su página de Facebook, Wang Dan, también exiliado en Estados Unidos, dijo haberse enterado de la muerte Fang a través de su esposa, quien indicó que falleció a los 76 años en forma "repentina".

Wang Dan confirmó el deceso de Fang en un correo electrónico remitido a la AFP.

"Fuimos a manifestar a la plaza de Tienanmen inspirados por él", dijo Wang sobre Fang Lizhi en Facebook.

"Este hombre era un tesoro para China, pero no había lugar para que muriera en su país y debió morir en el exilio", agregó.

Cuando los tanques del ejército chino reprimieron a estudiantes que manifestaban en el corazón de Pekín, el 4 de junio de 1989, provocando la muerte de cientos, y aún miles de personas, Fang Lizhi se refugió en la embajada de Estados Unidos. Allí permaneció un año, hasta que las autoridades comunistas lo autorizaron a abandonar el país.

Fang Lizhi trabajaba estos últimos tiempos como profesor de física en la universidad de Arizona, en Tucson (sudoeste).

Aun si no participó en las manifestacionbes estudiantiles, Lizhi las había respaldado públicamente. Los jóvenes "quieren más democracia. No puedo más que estar de acuerdo con ellos. El régimen debe respetar los derechos humanos, los derechos fundamentales comunes a todos los países: libertad de expresión, de pensamiento, de prensa, de asociación, y como en la URSS, una cierta libertad en el proceso electoral", declaró entonces.

Hijo de ferrovario, nacido el 12 de febrero de 1936, Fang Lizhi, que afirmaba abiertamente no creer en el marxismo, no perdía ocasión de criticar al gobierno chino y de cuestionar la legitimidad del Partido Comunista, del cual había sido excluido en enero de 1987 poco después de la caída del secretario general reformista Hu Yaobang.

Fue precisamente la muerte de Hu Yaobang, en abril de 1989, la que marcó el inicio de la rebelión estudiantil.