Jerusalén. El tribunal supremo israelí dio su visto bueno este martes a la expulsión del país de Omar Shakir, ciudadano estadounidense y director de la oenegé Human Rights Watch (HRW) para Israel y los territorios palestinos.

La decisión de expulsar o no a Shakir corresponde a partir de ahora al gobierno israelí, que no renovó su visado en el 2018. Las autoridades aseguran tener informaciones que demuestran que Shakir apoya una campaña de boicot contra Israel.

Tras el anuncio de la decisión, Omar Shakir dijo que si el gobierno aprueba su expulsión, tendrá un plazo de “20 días para salir” e Israel “quedará a la altura de Irán, Corea del Norte y Egipto que bloquean el acceso a los representantes de HRW”.

De concretarse, la expulsión de Shakir será la primera en virtud de una ley aprobada en el 2017 que autoriza la expulsión de extranjeros que apoyan el boicot de Israel. Esa ley ya permitió al gobierno israelí prohibir la entrada a personas sospechosas de boicotear a Israel.

El 9 de mayo del 2018, el ministerio de Interior israelí anunció que suspendía el permiso de residencia de Omar Shakir, debido a que es “desde hace años un militante del BDS (Boicot, Desinversión, Sanciones)” contra Israel. HRW desmintió que Shakir apoye al movimiento BDS, que desarrolla una campaña mundial de boicot con el objetivo de que Israel cese la ocupación y colonización de los territorios palestinos.

El gobierno israelí tiene en la mira a BDS porque lo considera una amenaza estratégica y lo acusa de cuestionar la legitimidad de Israel.