Los diputados israelíes aprobaron este lunes por unanimidad la disolución del Parlamento y confirmaron la fecha del 17 de marzo para la celebración de las elecciones legislativas anticipadas.

Al concluir un debate difundido por televisión, los miembros de la Knesset aprobaron por 93 votos a favor y ninguno en contra el proyecto de disolución, presentado por partidos de oposición.

La disolución se produce después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, cesara la semana pasada a dos ministros centristas, Yair Lapid (Finanzas) y Tzipi Livni (Justicia), a quienes acusó de intrigar contra él.

El jefe de gobierno conservador reclamó además elecciones legislativas, tres años antes del final de la legislatura, ya que, a su juicio, no podía continuar dirigiendo el país.

"El primer ministro de Israel cometió dos errores", dijo Lapid. "Su primer error fue llevar a Israel a unas completamente innecesarias elecciones" y "el segundo error es que ñlasí perderá", señaló el ministro cesado en el Parlamento.

Para formar una nueva mayoría gubernamental después de los comicios, Netanyahu indicó que desea restablecer una alianza con los partidos ultraortodoxos, actualmente en la oposición, y mantener el acuerdo con dos partidos de derecha dura, Israel Beiteinu y Hogar Judío, favorables a continuar con la colonización en los territorios palestinos ocupados.

Por su parte, los dirigentes de dos partidos opositores --el partido laborista y la formación de centro izquierda HaTnuah-- dejaron la puerta abierta a formar un bloque de centro izquierda para vencer a Netanyahu y reanudar las negociaciones con los palestinos.

Según un sondeo publicado a finales de la semana pasada por el diario económico Globes, una lista conjunta entre el partido laborista y HaTnuah conseguiría 24 escaños frente a los 23 atribuidos al Likud de Netanyahu.

mrc