El presidente Trump pidió a congresistas republicanos arreglar el sistema de inmigración de la nación sin ofrecer un camino para salir de la crisis que ha indignado a medio mundo por la separación forzada de familias.

En una reunión a puerta cerrada en el Capitolio, el presidente ofreció aprobar cualquier ley que aprueben en materia migratoria.

“En realidad no nos dijo lo que quiere”, dijo el representante republicano Markwayne Mullin, matizando los principios de Trump sobre la materia. También les comentó que “quería cuidar a los niños”.

Por momentos, Trump se desvió del tema para hablar sobre comercio y Corea del Norte, dijeron a The Washington Post personas que asistieron a la reunión.

Horas antes de la reunión, Trump había defendido su política de tolerancia cero que obliga a la policía a dividir a familias.

El presidente dejó claro que cualquier ley migratoria que salga del Congreso la revisará y, en su defecto, le hará cambios.

Trump pidió al Congreso que autorice a su gobierno “detener rápidamente la separación de las familias”.

Lo que quiere Trump

La visita de Trump al Capitolio para hablar con republicanos tenía un objetivo: cabildear una amplia legislación de inmigración a cambio de 25,000 millones de dólares para la construcción del muro.

“Espero que sea sólo un comentario improvisado”, dijo el representante republicano Mark, en referencia a la construcción del muro.

El líder del Senado Mitch McConnell espera aprobar una ley antes del viernes.