Washington. El origen de los fondos para costear las campañas electorales está nuevamente en el candelero en Estados Unidos tras revelarse que más de 4 millones de dólares recibidos por agrupaciones independientes que apoyan desde afuera a los candidatos a la presidencia fueron donados por personas o entidades desconocidas u ocultas.

Los supercomités de acción política que canalizan esos dineros y los hacen llegar a los candidatos son plataformas independientes, conocidos en Estados Unidos como superPAC, y recibieron recientemente grandes cheques de corporaciones opacas u organizaciones sin ánimo de lucro. No están obligadas a revelar el nombre de sus benefactores.

Una plataforma de apoyo al republicano Marco Rubio recibió dinero de empresas con nombres crípticos como IGX LLC (500,000 dólares) o TMCV #2 LLC (90,000 dólares). Associated Press siguió la pista de IGX hasta un inversor de Nueva York y de la otra entidad hasta un multimillonario de Idaho.

Mientras tanto, el grupo de tendencia demócrata American Bridge 21st Century informó de más de 1.5 millones de dólares donados por su filial sin ánimo de lucro, que no tiene que identificar a sus donantes. American Bridge, que refirió haber utilizado el dinero para pagar gastos compartidos como arrendamiento y personal, fue fundada por David Brock, un partidario de Hillary Clinton.

Estas contribuciones cuantiosas son posibles porque los tribunales federales en los últimos años suavizaron las leyes sobre financiación de campañas. Los cambios pueden hacer más difícil saber quién respalda a los candidatos y qué favores o influencia se les podrían deber si son elegidos.

Un análisis de Associated Press sobre los nuevos datos de financiación de campañas reveló que en los últimos tres meses del 2015, más de dos docenas de grupos difusos dieron al menos 50,000 dólares a los superPAC. Al menos la mitad de esas entidades tenía nombres irreconocibles y correspondían a fondos familiares, grupos de bienes raíces o empresas desconocidas.

Las contribuciones secretas no son nada nuevo. En el 2011, un grupo entonces misterioso dio 1 millón de dólares a una plataforma de apoyo al entonces aspirante a la presidencia Mitt Romney. El grupo lo formó un ejecutivo de una antigua compañía de Romney, y más tarde el excolega admitió que estaba detrás de la donación.

En esta ocasión, la falta de favoritos claros hace que circule más dinero, especialmente durante la disputada campaña de primarias. Gran parte del dinero de las plataformas de apoyo se ha usado, por ahora, en costosas campañas de propaganda, entre otros gastos.

La donación de este tipo más grande fueron los 500,000 dólares de IGX para Conservative Solutions, que apoya a Rubio. AP descubrió que esa donación procedía de Andrew Duncan, de Brooklyn, Nueva York, que se describe como inversionista y es propietario de IGX. Su empresa aparecía en una donación anterior a Rubio.

Éste ha dicho que es importante que la gente conozca el origen del dinero de las campañas.