Un hombre que admitió haber negociado la venta de armas y municiones a Amedy Coulibaly, uno de los autores de los atentados de París, fue detenido por la policía federal belga, informa hoy la prensa local.

El supuesto traficante, originario de la ciudad de Charleroi, al sur de Bruselas, sería bien conocido de los servicios de seguridad por hechos relacionados a pequeños tráficos .

Tras conocer los presuntos vínculos de los terroristas con el grupo Estado Islámico, decidió presentarse espontáneamente a los investigadores afirmando haber sido contactado por Coulibaly para adquirir un coche en el mercado negro.

Al registrar la residencia del hombre, la policía encontró diversos documentos indicando la negociación de toda un arsenal de armas, incluyendo una pistola Tokarev de calibre 7.62.

El arma, poco común, corresponde a una de las utilizadas por Coulibaly en el ataque al hipermercado judío en el que cuatro rehenes fueron muertos, el pasado viernes, en París.

El hombre detenido también podría estar relacionado con la venta de una ametralladora Scorpio empleada por Coulibaly contra la policía francesa en el asalto final al hipermercado, así como de un lanza-cohetes y las dos kalachnikov utilizadas por los hermanos Kouachi en el ataque a la revista Charlie Hebdo.

Las tres últimas armas habrían sido adquiridas por Coulibaly en la región de la estación de trenes Midi, en Bruselas, por menos de 5,000 euros, afirma el diario belga La Dernière Heure, citando «fuentes seguras».

Bruselas está considerada por analistas como un punto estratégico del tráfico de armas en Europa debido a su localización geográfica y al importante flujo de ciudadanos de Europa del Este y de los bálcanes.

La fiscalía de Charleroi aún no se ha pronunciado sobre las revelaciones.

erp