Los carismáticos y jóvenes líderes de las incesantes protestas en contra de Vladimir Putin, vencedor de las elecciones presidenciales en Rusia, fueron detenidos ayer por la noche por la policía antimotines luego de negarse a abandonar la Plaza Pushkin después de protagonizar una protesta, hecho que marcó una escalada en las tácticas de ambos lados de la política rusa.

Para los manifestantes, se trataba de una prueba de su compromiso de mantener su lucha contra Vladimir Putin a pesar de su victoria por amplia mayoría de votos en las elecciones presidenciales del domingo. Para Putin fue una forma de medir su fuerza y sus intenciones.

Durante un largo invierno de manifestaciones callejeras que pedían elecciones limpias y un gobierno respetuoso de la ley, la policía fue tolerante y los manifestantes obedientemente se dispersaban cuando era el momento. Sin embargo, un día después de la manifestación en la que Putin reunió a un enjambre de sus partidarios, cientos de policías fuertemente armados rodearon la misma plaza, mientras las nuevas caras jóvenes de la política de oposición permanecían firmes y desafiantes.

Después de una hora de jaloneos en el intenso frío, la policía lanzó a Alexei Navalny, Sergei Udaltsov, Ilya Yashin y a otros a una furgoneta, todos ellos destacados jóvenes líderes del movimiento de oposición. Navalny, un destacado bloggero con una gran facilidad para acuñar frases como el partido de sinvergüenzas y ladrones para referirse al partido de Putin, Rusia Unida, es un héroe para muchos y un demagogo para otros.

La policía anunció que cerca de 250 personas fueron detenidas ayer en la noche en varias protestas separadas a lo largo de Moscú. Líderes de la oposición creen que el número es significativamente mayor.

Éste no se trató del primer encuentro de Navalny con la policía. Fue arrestado mientras dirigía una manifestación improvisada el día después de las disputadas elecciones parlamentarias de diciembre. Su caso contribuyó a desencadenar las protestas masivas que han sacudido a la capital desde entonces.

Él y los demás detenidos seguramente apuestan a que sus acciones tendrán eco. Navalny publicó un flujo constante de tweets y fotografías de la camioneta de la policía en la que fue detenido. Pero, tras conseguir una victoria aplastante, Putin decidió tomar un enfoque diferente, más duro esta vez.

Las elecciones que le significaron la Presidencia de Putin fueron objeto de fuertes críticas ayer por parte de los observadores internacionales.

Mientras que Putin fue citado que al brindar por su victoria, afirmó se trataba de un evento que uniría a Rusia, el Departamento de Estado de EU se unió a las críticas, pero al mismo tiempo afirmó que espera con interés trabajar con el Presidente electo luego de que asuma el poder el 7 de mayo.