El Kremlin consideró este miércoles la destitución del director del FBI, James Comey, por el presidente estadounidense, Donald Trump, como "un asunto interno" que no tiene nada que ver con Rusia.

"Es un asunto absolutamente interno en Estados Unidos, una decisión soberana del presidente estadounidense y no tiene nada que ver y no debe tener nada que ver con Rusia", declaró a los periodistas el portavoz del Kremlin, Dmitri Preskov.

erp