Londres. Los ingleses volvieron el miércoles a las tiendas, al término de su segundo confinamiento, con la esperanza de un progresivo retorno a la normalidad después de que el gobierno anunciara el inicio, la próxima semana, de la campaña de vacunación contra el Covid-19.

En lo que se dio a llamar “miércoles salvaje” por la expectativa de un alud de compradores tras las cuatro semanas de cierre, clientes con mascarillas y cargados de bolsas tomaron por asalto los comercios del centro de Londres.

“Estoy feliz de volver y con la Navidad es genial”, dijo a la AFP Charlotte Cobb mientras hacía sus compras en los grandes almacenes Selfridges.

“Esta Navidad no es ciertamente como la habríamos anticipado el año pasado”, reconocía Maeve Wall, gerente de los almacenes, lamentando que “sólo nos quedan tres semanas y media”. Pero “tratamos de hacer la experiencia lo más placentera posible para los clientes”, añadió.

Los 56 millones de habitantes de Inglaterra salieron el miércoles de un segundo confinamiento y además de la reapertura de los comercios los estadios deportivos pudieron recibir público, con aforo limitado, por primera vez desde marzo.

Pero el desconfinamiento dio paso a un sistema de alerta que deja a 99% bajo fuertes restricciones, como la prohibición de verse con familiares y amigos en interiores y el cierre de bares, restaurantes o cines en la mitad del país.

Inicio de vacunación

Por su parte, el primer ministro Boris Johnson calificó de “fantástica” la aprobación por el regulador británico de la vacuna contra el coronavirus desarrollada por Pfizer-BioNTech, que convirtió al Reino Unido en pionero en su autorización.

Ahora tenemos “la certeza de que triunfaremos y recuperaremos nuestras vidas y todas las cosas en ellas que amamos”, afirmó Johnson en rueda de prensa.

Unas 800,000 dosis de esta vacuna, de la que el Reino Unido pidió 40 millones, estarán listas para su distribución la próxima semana, precisó el ministro de Sanidad, Matt Hancock. El resto irá llegando progresivamente.