El derrame de petróleo en el Golfo de México fue declarado desastre de importancia nacional y el Presidente estadounidense, Barack Obama, ofreció todos los recursos, incluidos militares, para tratar de frenarlo, anunció este jueves la Casa Blanca.

Vamos a utilizar todos los recursos disponibles, posiblemente incluyendo aquéllos del Departamento de Defensa , indicó el portavoz presidencial, Robert Gibbs, en una rueda de prensa sobre la catástrofe.

El servicio de Guardacostas estadounidense informó que la primera llegada masiva de marea negra tocará tierra en el delta del Mississippi en algún momento de la tarde del viernes.

El Gobernador de Louisiana, Bobby Jindal, declaró este jueves estado de emergencia, pues la marea negra podría provocar una catástrofe de grandes proporciones, pues la región concentra 40% de los pantanos costeros estadounidenses.

Todo derrame de petróleo en el mar es destructor, pero la geografía del delta del Mississippi y su frágil ecosistema la convierten en una región particularmente vulnerable, según los expertos.

Los temores se multiplicaron por el hecho de que a una semana de la explosión y el naufragio de una plataforma petrolera en el Golfo de México, se ignora cuándo se podrá controlar la fuga de crudo estimada en más de 5,000 barriles vertidos al mar a diario.

No alcanzará con un puñado de voluntarios para limpiar la playa , enfatizó LuAnn White, directora del centro de salud pública aplicada al medio ambiente de la Universidad de Tulane, en Nueva Orleans.

Hay kilómetros de pantanos costeros a los que sólo se puede llegar en barco y que son muy delicados .

Equipos de emergencia iniciaron ayer la quema controlada del crudo en el Golfo de México, lo que ocasionó enormes llamaradas sobre el mar y columnas de humo espeso y negro.

Ecosistema, en peligro

Los pantanos costeros hierven de vida: alimentados por los ricos sedimentos del Mississippi, rebosan de peces y crustáceos y abundan las ostras. Constituyen, además, una importante etapa para las aves migratorias.

Los mamíferos y los peces, si su pelaje o plumaje resulta manchado con petróleo, pueden morir por sofocación o hipotermia. En una costa rocosa los voluntarios pueden capturarlos para limpiarlos, pero eso es más difícil en los pantanos.

En cuanto a las tortugas marinas, delfines o ballenas, pueden inhalar o ingerir el petróleo cuando suben a la superficie para respirar, o al alimentarse de presas ya manchadas, corriendo el riesgo de sufrir inflamaciones, lesiones internas u otras complicaciones.

Aunque el petróleo flota en la superficie, algunos hidrocarburos se depositan en el fondo y crean un entorno tóxico que puede matar las larvas de peces y de otros animales marinos.

Si eso continúa durante meses, como temen algunos, habrá muchas otras consecuencias , advirtió Tom Minello, especialista en medio ambiente de la Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por su sigla en inglés).

Las toxinas podrían matar a los vegetales que fijan los sedimentos y les impiden dispersarse en el océano.

Uno de los aspectos más peligrosos de todo esto es que el petróleo podría depositarse en algunos hábitat costeros, lo que tendrá efectos a largo plazo sobre los recursos de nuestra pesca , explicó Minello.

Alistan cuatro estados barrera antiderrame

Los estados de Louisiana, Mississippi, Florida y Alabama se preparaban para desplegar miles de kilómetros de barreras flotantes en un intento por evitar que la mancha de petróleo alcance áreas sensibles de la costa, anunció la Guardia Costera.