Gaza. Wisal Sheikh Khalil, de 14 años, recibió un disparo mortal en el momento en el que intentaba atravesar la valla fronteriza de Gaza con Israel el pasado lunes. La escena la describe su hermano menor que se encontraba a lado de ella.

Wisal fue una de los más de 60 palestinos asesinados por tropas israelíes durante esta semana.

Los francotiradores israelíes, que observan a sus objetivos desde nidos instalados sobre montículos de tierra, tienen permitido usar la fuerza letal en contra de palestinos que “ponen en peligro” la franja, aseguran oficiales militares israelíes.

La orden, dicen, es apuntar hacia las piernas; sin embargo, a Khalil le dispararon en la cabeza.

El ejército israelí se niega a entrar en más detalles sobre sus protocolos de actuación, alegando su perfil de documentos clasificados. Grupos de derechos humanos aseguran que los pocos detalles proporcionados por el Ejército israelí dejan claro que las órdenes dadas a los soldados son ilegales. Estos grupos acusan al Ejército israelí de no hacer el esfuerzo suficiente para usar otros medios de dispersión de manifestaciones.

En el transcurso de unas ocho horas del lunes, unos 1,360 palestinos fueron atacados por las fuerzas de seguridad israelíes, de acuerdo con el Ministerio de Salud palestino en Gaza. Todos los muertos recibieron disparos cuando se encontraban en el lado palestino de la valla fronteriza. Si bien es cierto que la valla quedó dañada, nunca se echó abajo.

Ningún soldado israelí resultó herido.

“Cortar o atacar la valla es una ofensa”, dijo Michael Sfard, un abogado israelí de derechos humanos. “Tiene que ser contrarrestado, pero a través de fuerza razonable. No conozco a nadie que compare la seguridad de la valla con la vida de un niño”.

Israel ha argumentado que las protestas no pueden clasificarse como civiles porque son parte del “conflicto armado” entre Israel y Hamas, que controla la Franja de Gaza. “El estado se opone a la aplicación de las leyes de derechos humanos durante un conflicto armado”, aseguran.

Militares aseguran que Hamas utiliza a mujeres y niños como escudos y, como justificación de la respuesta armada, dicen que 24 de los muertos estaban vinculados con la yihad Islámica o Hamas.

La tensión crece.