Washington.- Senadores demócratas anunciaron una propuesta de reforma migratoria integral, que pone como prioridad la seguridad y el control fronterizo, como condición para la legalización de unos 11 millones de indocumentados.

La propuesta busca el apoyo de la minoría republicana del Senado, luego de que el senador republicano Lindsey Graham retiró su respaldo a una iniciativa bipartidista que había impulsado con su colega demócrata Charles Schumer.

El líder de la mayoría en el Senado, Harry Reid, y líderes demócratas como Richard Durbin, Patrick Leahy, Dianne Feinstein y Robert Menéndez, programaron para la tarde de este jueves una rueda de prensa para dar detalles sobre la propuesta.

Mayor seguridad en la frontera

Un borrador del proyecto, elaborado por Reid, Schumer y Menéndez, indica que antes de abordar una legalización será necesario incrementar el número de agentes de la Patrulla Fronteriza y de agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) para combatir el contrabando.

Propone, asimismo, más personal del ICE que realice inspecciones en los centros de trabajo y detecte documentos fraudulentos y más personal que realice operaciones contra las drogas, el contrabando y la inmigración ilegal en los puertos de entrada.

Recomienda una mejor tecnología, infraestructura y recursos para la Patrulla Fronteriza y el ICE, más recursos para enjuiciar a contrabandistas de drogas, traficantes de personas y personas que cruzan sin autorización, y mayores recursos para la deportación expedita de indocumentados.

Incluso cuando se hayan logrado esas condiciones, se necesitará un mayor fortalecimiento del control fronterizo, que incluyen más agentes de la Patrulla Fronteriza y el ICE, y sustanciales mejoras en la tecnología, incluido equipo de visión nocturna y sistemas de vigilancia móvil.

Cero tolerancia para el ingreso ilegal

Las medidas incluyen cero tolerancia para el ingreso ilegal a Estados Unidos y para los pandilleros, facilidades para la partida voluntaria de indocumentados y multas a empleadores que transgredan las leyes de inmigración.

Asimismo, requeriría que las entidades locales o estatales participantes en el programa 287(g) de cooperación entre el ICE y la policía, mantengan registros para asegurar que recolectan información en cumplimiento con la ley federal.

Propone también en un plazo de 18 meses la emisión de tarjetas biométricas del Seguro Social a prueba de fraude y el uso del programa de verificación de empleo conocido como E-Verify .

Registro obligatorio a indocumentados

Con respecto a la legalización, la iniciativa demócrata propone un registro obligatorio de los indocumentados, su aceptación de responsabilidad y el pago de multas.

Tras la revisión de sus antecedentes penales y en caso de cumplir los requisitos, el solicitante debe cumplir con otros requisitos, incluido el pago de impuestos.

En la primera fase, se considerará a los solicitantes como Inmigrante Legal Prospectivo (LPI) que le permitirá trabajar y viajar fuera de Estados Unidos, y en la segunda fase se necesitarán ocho años, mientras los solicitantes se ponen 'al final de la fila' para solicitar la residencia permanente.

El proyecto propone una máxima participación en la legalización y un mejoramiento en la aplicación de la ley para una revisión expedita de la información biométrica del solicitante en bases de datos para permitir que solamente se beneficien los que cumplen los requisitos.

Para la elegibilidad en la inscripción inicial de la legalización, el solicitante debe completar la solicitud con información biográfica y biométrica, pasar revisiones de seguridad, pagan tarifas, multas e impuestos, y estar en el país al momento de la promulgación de la ley.