Atlanta. Tras una contienda reñida que se prolongó a una segunda vuelta, los demócratas ganaron los dos escaños en el Senado en Georgia, con lo cual tendrán el control de la Cámara Alta de Estados Unidos, propinando al partido republicano una aplastante derrota a dos semanas de la salida de Donald Trump y entregando a Joe Biden poder para llevar su agenda legislativa sin obstrucciones.

Jon Ossoff y Raphael Warnock, retadores demócratas que representaban la diversidad de la coalición en evolución de su partido, derrotaron a los republicanos David Perdue, quien ocupó el puesto durante los últimos seis años, y Kelly Loeffler. Los demócratas controlarán ambas cámaras así como la Casa Blanca por primera vez desde los dos primeros años de la presidencia de Barack Obama.

Warnock, quien se desempeñó como pastor de la misma iglesia de Atlanta donde predicó el líder de los derechos civiles el reverendo Martin Luther King Jr., se convierte en el primer afroamericano de Georgia elegido al Senado, mientras que Ossoff se convierte en el primer senador judío del estado y, a los 33 años, en el miembro más joven.

Ningún demócrata había ganado una carrera por el Senado de Estados Unidos en Georgia en 20 años. Los demócratas el control de la cámara por primera vez desde el 2015.

Con la Cámara Alta dividida 50-50, la futura vicepresidente demócrata Kamala Harris decidirá las votaciones en caso de empate.

En un emotivo discurso, Warnock prometió trabajar para todos los georgianos, votaran por él o no, citando su experiencia personal con el sueño americano. Su madre, dijo, solía recoger "el algodón de otra persona" cuando era adolescente.

Jon Ossoff se limitó a declarar: “Georgia, gracias por la confianza que me han otorgado”.