Carlos Alvarado Quesada, quien se impuso en la segunda vuelta de los comicios en Costa Rica, asumirá la presidencia del país el 8 de mayo con múltiples retos que atender hacia el 2022.

Felipe Alpízar Rodríguez, director del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica, dijo que Carlos Alvarado prometió conformar un gabinete multipartidista, como parte de las alianzas que construyó para ganar las elecciones en la segunda vuelta.

“En el futuro inmediato, veremos cómo queda conformado el gabinete, el 1 de mayo se debe elegir a las autoridades del Congreso a lo que se llama Directorio Legislativo, esto nos puede dar señales de por dónde va el país, pero estamos en una época de transición, un poco a la expectativa de lo que va a pasar”, precisó.

Sin embargo, entre los principales retos a atender en el país, están el déficit fiscal (en el 2017 fue de 6.2% del PIB), la inseguridad ligada al narcotráfico, infraestructura, educación y desigualdad.

Ronald Alfaro Redondo, politólogo e investigador del Programa Estado de la Nación en Costa Rica, consideró que la mayoría de los retos son complejos de resolver por las condiciones en las que llega el gobierno.

“Costa Rica ha postergado por años una reforma fiscal para modernizar y hacer más eficiente el sistema tributario, es un desafío porque de eso va a depender la liquidez de disponibilidad de recursos, es un tema que ni el gobierno y la oposición pueden postergar ya”, opina Alfaro Redondo.

Alpízar consideró que, en materia de desigualdad y pobreza, en realidad el gobierno actual de Luis Guillermo Solis ha trabajado ya que el índice de la pobreza bajó 1 punto porcentual y la desigualdad ha bajado levemente, pero no necesariamente la ciudadanía lo percibe así, ya que hay un sector en la economía informal que revela considerables condiciones de exclusión. Mientras que el tema de la inseguridad está presente y relacionado sobre todo con el narcotráfico, un fenómeno que afecta a Centroamérica y a buena parte de América Latina.

Ronald Alfaro destacó que en Costa Rica se logró bajar el abstencionismo de la población en el balotaje; sin embargo, a pesar de que se da una continuidad en el gobierno, Carlos Alvarado enfrenta el reto de ganar la confianza de la población.